
Un astuto movimiento de VOX en el Ayuntamiento de Salou ha provocado que el PSOE se vea obligado a reconocer irregularidades en los currículos de varios miembros del gobierno municipal, desatando una crisis interna que ha ido escalando en los últimos días.
La polémica, adelantada por OkDiario, estalló después de que la formación liderada en el consistorio por Ana Belén Rodríguez, junto al Partido Popular, forzara una revisión completa de los perfiles académicos de los 21 concejales. Lo que comenzó como un intento del equipo de gobierno de apartar a una edil socialista acabó destapando múltiples inconsistencias dentro de sus propias filas.
Según diversas fuentes municipales, la dirección local del Partido Socialista Obrero Español en Salou pretendía sustituir a una concejala alegando que había falseado su currículum. Sin embargo, la jugada terminó volviéndose en su contra al abrirse el foco sobre el resto del equipo.
Entre los casos detectados figura el de Cristina Berrio, edil socialista, cuyo perfil recogía una formación como educadora infantil vinculada a la UAB que finalmente se ha precisado como un ciclo de formación profesional. También se ha revisado el expediente de Julia Gómez Mesonero, de Sumem per Salou, donde la referencia inicial a «estudios superiores» ha sido rebajada a «estudios secundarios» en la web oficial.
Las modificaciones no se quedaron ahí. En el caso de Noelia Izquierdo, también del PSOE, aparecen ahora varios cursos catalogados como «no acreditados», entre ellos una especialización relacionada con gestión de ocio atribuida a la Universitat Rovira i Virgili.
Otra de las situaciones llamativas afecta a Josefa Aguirre, concejala no adscrita, cuyo currículum incluía una diplomatura en turismo que ha desaparecido tras la revisión, quedando sustituida por una mención a estudios preparatorios sin acreditar. Lo mismo ha ocurrido con su formación en animación turística.
Por su parte, Marçal Curto, de Esquerra Republicana de Catalunya, aseguraba haber completado el bachillerato y contar con un título de técnico en mantenimiento industrial. Tras la comprobación interna, se ha constatado que no finalizó dichos estudios ni ha podido justificar la titulación técnica.
También ha sido modificado el perfil de Ignacio Durán, cuyo currículum incluía anteriormente estudios de Derecho y criminología forense. En la versión actual únicamente figura como estudiante de Criminología en la UOC, eliminando referencias previas.
Desde VOX han exigido responsabilidades políticas inmediatas. Su portavoz ha reclamado explicaciones públicas y la dimisión de aquellos concejales que no puedan respaldar la información reflejada en sus trayectorias académicas.
En paralelo, el concejal de VOX Paul Daniel Axinte ha aclarado su propia situación tras aparecer uno de sus cursos como «no acreditado». Según ha explicado, se trata de un trámite administrativo pendiente que ya ha sido subsanado, quedando a la espera de que el Ayuntamiento actualice los datos en su portal.
El episodio ha tensado aún más el clima político en el municipio. En el último pleno, marcado por los reproches cruzados, VOX no sólo puso el foco en los currículos, sino también en la gestión de servicios públicos, denunciando problemas como la ausencia de contratos clave —entre ellos los de jardinería o socorrismo— y el riesgo de interrupción en instalaciones municipales en plena antesala del verano.