El portavoz nacional de Vivienda de VOX, Carlos H. Quero, ha denunciado este lunes que el Gobierno pretende situarse al frente de las reivindicaciones en materia de vivienda mientras oculta la relación entre inmigración y crisis habitacional.
Ha dicho que «asistimos a una vergonzosa maniobra de confusión» en la que el Gobierno quiere ser al mismo tiempo Gobierno y oposición, y quiere situar en el primer plano de la conversación pública el problema de la vivienda «escamoteando, ocultando, hurtando a los españoles la razón última de la subida de los precios y de la escasez de vivienda, que es la relación intrínseca que hay entre vivienda e inmigración», ha manifestado.
«El legado de ocho años de Gobierno ‘de progreso’ ha sido un país cada vez más hostil para los jóvenes, para los trabajadores y para las familias, con generaciones enteras con las alas cortadas y con la vida absolutamente truncada», ha añadido.
«En VOX llevamos tres años, cuatro años, cinco años predicando en solitario en el desierto, hablando de vivienda cuando nadie quería hablar de vivienda. Queremos hablar de vivienda, pero no a partir de muñecos de paja, no a partir de conejos que se sacan de la chistera. Queremos hablar de vivienda hablando de verdad, con honestidad, tratando a los españoles como adultos, no con eslóganes, sino como adultos», ha añadido.
«En España en los últimos cinco años han entrado cinco millones de personas. En ese mismo periodo de tiempo se han construido menos de 90.000 viviendas al año, además han salido decenas de miles de viviendas del mercado como resultado de las pésimas regulaciones que este Gobierno ha hecho sobre alquiler. Así que la situación que tenemos es absolutamente la ideal para que se pueda especular con la vivienda».
Por su parte, el portavoz nacional de Seguridad e Inmigración de VOX, Samuel Vázquez, ha abordado las consecuencias que tienen las políticas migratorias del Ejecutivo sobre la seguridad de las familias.
Vázquez ha expuesto una comparativa de los datos oficiales de criminalidad entre 2016 y 2025, señalando incrementos del 22% en homicidios consumados, del 76% en tentativas de homicidio, del 65% en secuestros, del 286% en violaciones y del 75% en tráfico de drogas.
En este sentido, ha cuestionado que el Gobierno utilice el índice general de criminalidad para defender una mejora de la seguridad pese a la evolución de estos delitos y ha denunciado que la falta de control fronterizo ha favorecido la expansión del crimen organizado y ha señalado el tráfico de drogas, el terrorismo yihadista y las redes de tráfico de seres humanos como algunos de los principales problemas de seguridad.