
VOX ha convertido su estrategia internacional en uno de los principales activos de su proyecto político. La formación presidida por Santiago Abascal ha tejido durante los últimos años una extensa red de alianzas en América que incluye al presidente de Estados Unidos, Donald Trump; al mandatario argentino, Javier Milei; y a los nuevos dirigentes conservadores de Chile, Perú y Colombia.
El crecimiento exterior del partido ha avanzado en paralelo a su consolidación en España. Desde su irrupción en las instituciones, VOX ha ocupado espacios políticos abandonados por el Partido Popular y ha conseguido normalizar su presencia en ayuntamientos, parlamentos autonómicos y gobiernos regionales. Las elecciones municipales y autonómicas de 2027, además de las próximas generales, medirán ahora la fortaleza de esa implantación.
Sin embargo, el avance más silencioso de la formación se ha producido fuera de España. La dirección nacional ha respaldado a varios dirigentes americanos mucho antes de que alcanzaran el poder, una estrategia que ha reforzado la imagen de VOX como referente internacional de los patriotas.
Trump y Milei fueron los primeros grandes apoyos internacionales de Abascal. A ellos se han sumado el presidente de Chile, José Antonio Kast; la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori; el vencedor de las elecciones colombianas, Abelardo de la Espriella; y los presidentes de Paraguay y Bolivia, Santiago Peña y Rodrigo Paz.
La victoria de Fujimori, proclamada oficialmente a comienzos de julio tras imponerse por un estrecho margen, confirmó el giro político experimentado por buena parte de Iberoamérica. La dirigente peruana se incorporará a un bloque conservador que ha ganado peso frente a la izquierda regional durante los últimos años.
La relación entre estos dirigentes no se limita a fotografías o adhesiones circunstanciales. VOX ha impulsado espacios como el Foro Madrid para coordinar a partidos y líderes enfrentados al socialismo, el comunismo y el globalismo. La organización ha servido para estrechar vínculos, compartir diagnósticos y proyectar una alternativa política común a ambos lados del Atlántico.
Abascal ocupa además desde 2024 la presidencia de Patriots.eu, circunstancia que sitúa al dirigente español en una posición privilegiada para conectar a los patriotas europeos con sus aliados americanos. Madrid ya ejerció como punto de encuentro durante la reunión de los dirigentes de Patriotas celebrada en la capital española.
La expansión internacional de VOX contrasta con la estrategia seguida por el PP. Los populares han concentrado históricamente su actividad exterior en el Partido Popular Europeo y en sus relaciones con la oposición venezolana, mientras que Abascal ha buscado alianzas con movimientos emergentes alejados de las estructuras tradicionales.
Ese posicionamiento ha permitido a VOX anticiparse a algunos de los principales cambios políticos registrados en América. Dirigentes a los que el partido apoyó cuando todavía eran candidatos se encuentran ahora al frente de sus respectivos países o pendientes de asumir el poder.