El aceite de oliva español afronta una creciente presión procedente de las importaciones de terceros países. Tres de cada cuatro litros de aceite tunecino que llegaron a España entre enero y abril de 2026 lo hicieron sin pagar aranceles, según los datos de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía difundidos por COAG-Andalucía. La organización agraria reclama al Gobierno de Pedro Sánchez que intervenga antes de que comience la próxima campaña para proteger a los productores nacionales.
El porcentaje de aceite procedente de Túnez que accede mediante este sistema ha aumentado notablemente. Durante todo 2025 se situó en el 61,6%, mientras que en los cuatro primeros meses de este año ya ronda el 75%. COAG advierte de que esta entrada de producto extracomunitario coincide con un momento decisivo para el campo español, cuando los olivareros negocian los precios de una nueva campaña y cualquier incremento de la oferta puede repercutir sobre las cotizaciones en origen.
La clave se encuentra en el denominado régimen de perfeccionamiento activo, un instrumento aduanero que permite introducir mercancías de fuera de la Unión Europea sin abonar determinados derechos cuando su destino es ser transformadas y posteriormente reexportadas. COAG denuncia que su utilización en el mercado del aceite está permitiendo la entrada de grandes cantidades de producto tunecino —mayoritariamente virgen extra— y considera que esta situación termina ejerciendo presión sobre los agricultores españoles.
«Aquí no hay una guerra de aranceles, hay una guerra de márgenes, y la pierde siempre el mismo: el que tiene el olivo, no el que tiene el contenedor», ha denunciado el responsable de olivar de COAG, Francisco Elvira. La organización señala especialmente el impacto que esta competencia puede tener en provincias profundamente vinculadas al sector como Jaén, Córdoba o Ciudad Real, donde la rentabilidad determina incluso si resulta viable afrontar los costes de la recolección.
Ante esta situación, COAG-Andalucía ha remitido una carta al ministro de Agricultura, Luis Planas, para exigir que España solicite formalmente a la Comisión Europea la suspensión total o parcial del perfeccionamiento activo aplicado al aceite de oliva. La organización recuerda que la normativa comunitaria contempla este mecanismo y asegura que Bruselas puede activarlo en un plazo de cinco días hábiles después de recibir la petición de un Estado miembro. Como precedente, apunta a la suspensión durante doce meses aplicada este mismo año al azúcar de caña en bruto.
Los agricultores reclaman además mayor control y transparencia sobre el aceite extranjero que llega al mercado. COAG solicita conocer mensualmente el grado de utilización del contingente arancelario preferencial de 56.700 toneladas reservado al aceite tunecino, reforzar la trazabilidad de las existencias procedentes de terceros países almacenadas en depósitos aduaneros y zonas francas y revisar las autorizaciones de perfeccionamiento activo concedidas durante los últimos cinco años.
La denuncia llega, además, en un contexto de preocupación por la pérdida y arranque de olivares en determinadas zonas españolas, aunque los datos aportados por COAG sobre las importaciones tunecinas no establecen por sí mismos una relación causal entre ambos fenómenos. La organización agraria centra su advertencia en el riesgo de que la presión sobre los precios reduzca todavía más los márgenes de explotaciones que ya afrontan elevados costes de producción.
COAG pone ahora la responsabilidad en el Ministerio de Agricultura para que mueva ficha antes de la próxima campaña. Su petición pasa por utilizar los instrumentos disponibles en Bruselas para limitar temporalmente este régimen y evitar que el aceite producido fuera de la UE pueda entrar sin aranceles mediante el perfeccionamiento activo mientras los olivareros españoles compiten por mantener la rentabilidad de sus explotaciones.