
El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cobró 49.758 euros de una empresa de Hong Kong dedicada al comercio internacional de joyas, oro y piedras preciosas. La transferencia, que terminó en una cuenta bancaria compartida con su esposa, Sonsoles Espinosa, forma parte de la documentación que analiza el Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional dentro de las diligencias relacionadas con el denominado caso Plus Ultra.
La operación aparece reflejada en un informe elaborado por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), que examina diversos ingresos atribuidos al exlíder socialista por su presunta labor de intermediación ante gobiernos e instituciones internacionales en favor de empresas de su entorno. Según los investigadores, el dinero fue remitido por la sociedad Yuewee International Trade Limited y abonado en una cuenta de Banco Santander de la que Zapatero es titular.
Los agentes sostienen que ese pago podría guardar relación con las actividades que el expresidente desarrolla desde que abandonó La Moncloa, entre ellas conferencias internacionales, asesoramiento estratégico, mediación política y trabajos vinculados al ámbito académico y geopolítico. Sin embargo, la documentación incorporada al procedimiento no concreta cuál fue el servicio prestado que justificaría el abono de esa cantidad desde la antigua colonia británica.
La identidad de la empresa que realizó la transferencia aporta un nuevo elemento a una investigación que ya había situado a Zapatero en el foco por su presunta relación con el negocio del oro. Según la información mercantil consultada, Yuewee International Trade Limited fue constituida en marzo de 2024 y tiene su domicilio social en un edificio de oficinas de un área industrial de Hong Kong donde operan numerosas sociedades dedicadas al comercio internacional.
Su actividad se centra exclusivamente en la importación y exportación de piezas de alta joyería. Desde su creación, la compañía habría realizado 34 operaciones comerciales por un valor aproximado de 14,8 millones de dólares estadounidenses, equivalentes a unos 12,9 millones de euros al cambio actual. El mayor volumen de negocio se registró durante los últimos meses de 2025.
Entre los productos adquiridos figuran centenares de brazaletes y pulseras de oro de 18 quilates, además de otras joyas engastadas con piedras preciosas. Toda esa mercancía procede, según los registros comerciales, de un único proveedor: Global Universal Servis LLC, una empresa ubicada en Taskent, capital de Uzbekistán, especializada en la fabricación de artículos de lujo elaborados con oro y considerada uno de los principales productores del sector en ese país.
La mercantil hongkonesa actúa, de acuerdo con la documentación consultada, como intermediaria en la distribución internacional de esas joyas. Su ubicación en Hong Kong le permite beneficiarse de un régimen fiscal especialmente favorable, caracterizado por la inexistencia de IVA y de aranceles para la práctica totalidad de las mercancías, salvo determinadas excepciones como el alcohol, el tabaco, el metanol o los hidrocarburos. Además, esa jurisdicción figura entre las consideradas más opacas desde el punto de vista financiero.
Pese a que el perfil de la empresa ayuda a identificar el origen de la transferencia, la investigación todavía no ha aclarado el motivo concreto por el que Zapatero recibió esos 49.758 euros. Tampoco arroja luz sobre la relación entre el expresidente y la sociedad asiática.
Esta operación coincide con otra de las cuestiones que permanecen sin aclarar en la investigación judicial: el origen de las joyas valoradas en aproximadamente 1,3 millones de euros que fueron localizadas en una caja fuerte del despacho del expresidente. Hasta el momento, Zapatero no ha ofrecido explicaciones públicas sobre ninguno de estos extremos y, según consta en las actuaciones, el magistrado José Luis Calama tampoco le interrogó específicamente sobre esta transferencia durante las diligencias practicadas.