El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, mantuvo un encuentro reservado con el empresario Julio Martínez apenas tres días antes de que este fuera detenido en una operación policial por presunto blanqueo de capitales vinculada a la aerolínea Plus Ultra. La reunión, celebrada en un entorno aislado y sin cobertura telefónica, ha quedado documentada en imágenes publicadas en exclusiva por El Debate.
La cita se produjo el 8 de diciembre a primera hora de la mañana, en una zona de acceso restringido del entorno de El Pardo, en Madrid. Según la reconstrucción de los hechos, Martínez abandonó su domicilio en el barrio de Salamanca poco después de las ocho y media, portando una bolsa con documentación, y se desplazó en su vehículo particular hasta un descampado situado en un área sin señal móvil. Allí le esperaba el exjefe del Ejecutivo dentro de uno de los coches oficiales asignados por el Ministerio del Interior, un todoterreno Toyota Land Cruiser de color negro.
Tras encontrarse, ambos accedieron a un camino vigilado y cerrado al público, al que sólo se puede entrar previa autorización. Un trabajador de Patrimonio Nacional abrió la cancela que les permitió el paso. Ya en el interior del recinto, descendieron del vehículo y caminaron durante más de una hora entre la vegetación, alejados de miradas ajenas y sin posibilidad de comunicaciones telefónicas.
Finalizado el paseo, el expresidente y el empresario volvieron a subirse al vehículo y se dirigieron, escoltados por al menos otro coche oficial, hasta el restaurante El Torreón. El local acababa de abrir y se encontraba vacío en ese momento. Antes de su entrada, los agentes de seguridad comprobaron el interior y desplegaron un control del perímetro para garantizar que no hubiera terceros ni seguimiento alguno. Desayunaron durante más de una hora en una mesa concreta del establecimiento, mientras varios vehículos adicionales vigilaban la zona.
Fuentes conocedoras del caso señalan que este tipo de reuniones se habrían repetido con frecuencia a lo largo de los últimos años, aunque en las semanas previas a la detención se habrían reducido. Martínez sospechaba que estaba siendo investigado y trataba de evitar que trascendiera su relación con el expresidente. En el encuentro previo a su arresto intervinieron al menos cuatro coches oficiales, todos con matrícula reservada, y un dispositivo de seguridad compuesto por hasta seis agentes, incluido un vehículo especializado con antenas de seguridad.
La detención de Martínez se produjo en el marco de una investigación declarada secreta por el juzgado, que indaga en una presunta trama de blanqueo de capitales con conexiones internacionales, especialmente entre Venezuela y Francia. En la misma operación fueron arrestados también el presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, y el consejero delegado de la compañía, Roberto Roselli. Los investigadores analizan movimientos financieros, desvío de fondos y operaciones relacionadas con el comercio de oro.
El caso adquiere especial relevancia por el rescate público concedido a Plus Ultra, que recibió 53 millones de euros. Según declaraciones previas del exministro José Luis Ábalos, actualmente en prisión, Zapatero habría intervenido personalmente para impulsar esa ayuda, pese a las reticencias internas y a las dudas sobre la viabilidad real de la aerolínea y sus vínculos con el entorno del régimen venezolano.
A este contexto se suma la relación profesional entre el empresario detenido y el entorno familiar del expresidente. Una de las sociedades controladas por Martínez, Análisis Relevante SL, dedicada a consultoría y elaboración de informes estratégicos, figura como cliente de Whathefav SL, la agencia fundada por las hijas de Zapatero en 2019. La propia empresa reconoció públicamente esta relación comercial.