
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero se desplazó a Venezuela al menos una vez al año acompañado del empresario Julio Martínez Martínez, hoy investigado en el caso Plus Ultra, en vuelos organizados por el régimen chavista. Ambos coincidieron en Caracas de forma periódica durante los últimos años, en un contexto que ahora analiza la Justicia por su vinculación con la aerolínea rescatada con 53 millones de euros públicos.
Según publica este martes El Mundo, el histórico dirigente socialista y el empresario alicantino viajaron juntos a la capital venezolana con una frecuencia mínima anual y mantuvieron reuniones en destino. Para parte de esos trayectos se utilizaron aeronaves oficiales puestas a su disposición por el Gobierno de Nicolás Maduro.
Desde 2015, cuando inició su labor como mediador entre el Ejecutivo chavista y la oposición, Zapatero ha realizado alrededor de medio centenar de viajes a Venezuela. La mayor parte de esos desplazamientos se concentró hasta 2018. A partir de entonces, las visitas se redujeron a uno o dos viajes anuales, etapa en la que se hizo habitual la presencia de Julio Martínez Martínez, quien llegó a coincidir con el ex presidente en un hotel boutique frecuentado por delegaciones internacionales en Caracas.
Testigos de esos trayectos aseguran que la sintonía entre ambos era evidente. Un financiero español relata que coincidió con ellos en algún vuelo y que viajaban sentados juntos, con la impresión de acudir a la misma reunión. Otro profesional que presenció esos desplazamientos sostiene que Martínez actuaba prácticamente como escolta.
Estos viajes compartidos se produjeron entre 2020 y 2025, periodo en el que el empresario figuraba como asesor externo de Plus Ultra, con el encargo de gestionar incidencias ante las autoridades venezolanas, según la versión oficial de la compañía. Durante esos años percibió cerca de 460.000 euros. De forma paralela, una cantidad similar fue abonada al expresidente en concepto de «consultorías globales«, a través de la sociedad Análisis Relevante, constituida en febrero de 2020, sin empleados y dedicada formalmente a la prestación de servicios de asesoramiento.
El pasado diciembre, el Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid ordenó la detención de Julio Martínez Martínez por un presunto delito de blanqueo de capitales. Junto a él fueron arrestados el presidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola, y el director ejecutivo, Roberto Roselli. La investigación permanece bajo secreto mientras se examinan diversas operaciones financieras vinculadas a la compañía.
Entre ellas figuran préstamos por valor de 1,3 millones de euros concedidos por el financiero neerlandés Simon Leendert Verhoeven, a quien la Fiscalía Anticorrupción atribuye la posesión de fondos procedentes de actividades ilícitas en Venezuela. Esas operaciones se articularon mediante sociedades radicadas en Suiza y Reino Unido.
En el marco de estas diligencias se han localizado los pagos efectuados por el asesor de Plus Ultra al expresidente del Gobierno. Los investigadores tratan de determinar si responden a trabajos reales de consultoría o si podrían encubrir comisiones por gestiones realizadas ante el Ejecutivo de Pedro Sánchez o ante responsables del régimen chavista. Tanto Martínez como Zapatero sostienen que los servicios fueron efectivos y niegan cualquier relación con el rescate público de la aerolínea.
Sin embargo, consta que en el momento de su detención el empresario disponía de un contrato que le garantizaba un bonus del 1% en caso de lograr con éxito las gestiones para obtener el rescate. Finalmente, la compañía recibió 53 millones de euros con cargo a fondos públicos. Martínez admite la existencia del documento, aunque asegura que nunca llegó a ejecutarse. Plus Ultra, por su parte, niega haber participado en su redacción.
La aerolínea reconoce que recurrió a Martínez para resolver incidencias operativas en Venezuela, desde trámites aduaneros hasta el envío de repuestos o la apertura de nuevas líneas de negocio, y destaca su acceso directo a las autoridades del régimen de Maduro.
El caso volverá a cobrar protagonismo esta semana en el Senado. Está prevista la comparecencia de Julio Martínez Martínez y del presidente de la compañía. El ex presidente del Gobierno acudirá el próximo lunes a petición del Partido Popular y será interrogado sobre estas operaciones.
En 2020, quien formalizó la solicitud de rescate fue el presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola. En un primer momento pidió 50 millones de euros, aunque el Consejo de Ministros aprobó finalmente 53 millones siete meses después. La petición se acompañó de un informe de PwC que estimaba en hasta 48 millones el déficit de caja de la aerolínea.
En aquel periodo, el principal accionista no era Martínez Sola, sino el empresario venezolano Rodolfo Reyes, que actuaba en representación de Camilo Ibrahim Issa, vinculado al grupo de los llamados boliburgueses surgidos al calor del chavismo. Según fuentes diplomáticas de la época, Ibrahim Issa tenía acceso a la Embajada de España en Caracas de la mano del ex presidente español.
Tanto Reyes como Ibrahim Issa están relacionados con el banco panameño Panacorp, que concedió un préstamo a Plus Ultra y permitió a la compañía sostenerse hasta la llegada del rescate estatal. Mientras el juzgado decide sobre la prórroga del secreto de sumario, las conexiones políticas, empresariales y financieras que rodean el caso continúan bajo escrutinio.