Una mujer de 61 años ha sido asesinada en Estados Unidos tras recibir un disparo por la espalda presuntamente a manos de una excompañera que la hostigaba por su apoyo al presidente Donald Trump. El crimen tuvo lugar el pasado 22 de marzo en Madison, en el estado de Wisconsin, cuando la víctima se dirigía a su trabajo. Su cuerpo fue encontrado horas después por un empleado de un hotel cercano.
La presunta autora, una mujer de 31 años, fue detenida al día siguiente y está acusada de homicidio intencional en primer grado. Según la investigación policial, ambas mujeres habían trabajado juntas en el mismo hotel y mantenían frecuentes enfrentamientos por motivos políticos.
La víctima era conocida por su apoyo a Trump, mientras que la detenida la acusaba reiteradamente de ser «racista» por sus posiciones políticas. El informe policial recoge que la agresora mostraba una creciente animadversión hacia la víctima, a la que también responsabilizaba de su despido laboral. Incluso había llegado a amenazarla con anterioridad. En el momento del crimen, la víctima llevaba visible un símbolo de apoyo a Trump en su vehículo.
Las autoridades investigan el asesinato como un posible crimen con motivación política, en un contexto de creciente polarización en la sociedad estadounidense. La acusada permanece bajo custodia con una fianza fijada en dos millones de dólares y enfrenta también cargos por posesión ilegal de armas, debido a antecedentes penales previos.
Desde el Partido Republicano del condado de Dane han calificado el asesinato como «un acto deliberado y dirigido contra una mujer por sus ideas», alertando del deterioro del clima cívico y del auge de la deshumanización política.