El incendio declarado hace tan sólo dos días en La Vall d’Uixó (Comunidad Valenciana) sigue fuera de control, con un perímetro que ya supera los 48 kilómetros, más de 6.500 hectáreas calcinadas y cerca de 16.000 personas desalojadas de una quincena de municipios. Lo que llama especialmente la atención es que las llamas se extienden precisamente por una zona donde se concentran ambiciosos proyectos de energías renovables, en un nuevo episodio de terreno agrícola «cedido» a la transición verde que acaba ardiendo.
Según ha trascendido, el proyecto Arada Solar, impulsado por la noruega Statkraft, tras la modificación publicada en el BOE el 27 de marzo de 2026, concentra su nueva implantación principal en el término municipal de La Vall d’Uixó (y Xilxes). Ocupa unas 300 hectáreas de terreno agrícola en ese mismo municipio, justo en el área afectada por el fuego. Es decir, sí se encuentra dentro de la zona municipal alcanzada por las llamas.
Pero hay más. En ese mismo término se está tramitando el mayor proyecto de almacenamiento energético con baterías de España. La multinacional china Sungrow Renewables desarrolla un hub formado por tres instalaciones (BESS Cuevas, ALM Vadux Solar y ALM Julben Solar) que suman 171,5 MW de potencia y 726,4 MWh de capacidad de almacenamiento, conectadas a la subestación Vall d’Uixó 220 kV de Red Eléctrica. Una inversión de más de 150 millones de euros que aspira a convertirse en el mayor complejo de baterías del país.
Mientras los efectivos luchan contra un incendio que las autoridades sospechan intencionado y que avanza por el parque natural de la Sierra de Espadán, la coincidencia resulta cuanto menos llamativa: otro terreno destinado a acoger infraestructuras renovables vuelve a ser pasto de las llamas.