Un brote de ciclosporiasis, una infección gastrointestinal causada por un parásito microscópico, ha afectado ya a cerca de 7.000 personas en Estados Unidos y se ha extendido por 34 estados, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, según recoge ABC.
Las autoridades sanitarias investigan el origen de los contagios, que se han disparado desde mayo y que ya han obligado a hospitalizar a más de 140 personas. La infección se transmite habitualmente a través de agua o alimentos contaminados, especialmente productos frescos que no han sido lavados o cocinados correctamente.
Sospechas sobre ensaladas y lechuga
El estado más afectado hasta ahora es Míchigan, donde las autoridades sospechan que el foco podría estar relacionado con ensaladas y lechuga.
Así lo ha trasladado Don Prater, subcomisionado interino de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, aunque por el momento no se ha identificado una fuente concreta, un proveedor determinado ni un productor responsable. Las autoridades no descartan que pueda haber varios focos vinculados al brote.
Taco Bell retira ingredientes de forma preventiva
La cadena de comida rápida Taco Bell está siendo investigada por las autoridades sanitarias, según The Washington Post. Como medida de precaución, la compañía ha retirado temporalmente ciertos ingredientes en algunos restaurantes, entre ellos lechuga, cebolla con cilantro, pico de gallo y guacamole, tras una retirada del mercado a nivel nacional.
La empresa ha subrayado que las autoridades sanitarias no han confirmado ningún vínculo entre el brote y Taco Bell, ni con ningún ingrediente, proveedor, restaurante o establecimiento concreto.
«La salud y la seguridad de nuestros clientes son nuestra máxima prioridad», ha señalado la compañía, que asegura estar siguiendo las indicaciones de las autoridades.
Uno de los brotes gastrointestinales más graves del país
La ciclosporiasis rara vez resulta mortal, pero puede provocar síntomas persistentes y altamente incapacitantes, como diarrea intensa, pérdida de apetito, fiebre y vómitos. La Asociación Médica Estadounidense advierte de que, en algunos casos, los síntomas pueden desaparecer y reaparecer después en un cuadro recurrente.
El brote se perfila ya como uno de los episodios gastrointestinales más graves registrados recientemente en Estados Unidos, y vuelve a poner el foco sobre la seguridad alimentaria, las cadenas de distribución y el control sanitario de los productos frescos.