
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado una batería de medidas para reforzar el derecho de los alumnos a rezar en los centros educativos públicos. La decisión será canalizada a través de una guía del Departamento de Educación que, según ha adelantado, verá la luz en breve y garantizará la práctica de la oración en las aulas.
El anuncio se ha producido durante la audiencia de la Comisión de Libertad Religiosa de la Casa Blanca, celebrada en el Museo de la Biblia en Washington. Allí, entre aplausos, Trump ha proclamado que «los estudiantes deben tener asegurado su derecho a rezar» y que su administración protegerá esos principios «con energía y determinación».
El mandatario ha insistido en que «es necesario recuperar la religión en Estados Unidos con más fuerza que nunca» y ha recordado que, en otros tiempos, la Biblia formaba parte habitual de las aulas. Frente a ello, ha denunciado que actualmente muchos jóvenes son «sometidos a propaganda contraria a la fe e incluso sancionados por sus creencias».
El encuentro de la comisión tuvo como objetivo examinar el papel histórico de la libertad religiosa en el sistema educativo estadounidense y evaluar las «amenazas graves» que, según Trump, afronta en la actualidad. El propio presidente ha destacado que, en apenas ocho meses desde la creación del grupo, «se ha avanzado mucho más de lo previsto».
La comisión fue constituida oficialmente el 1 de mayo, Día Nacional de la Oración, mediante una orden ejecutiva firmada por Trump. Entre sus integrantes figuran personalidades tan diversas como el presentador de televisión Phil McGraw, el vicegobernador de Texas Dan Patrick o el exsecretario de Vivienda Ben Carson.
En su segunda reunión pública, celebrada este lunes, varios miembros elogiaron el compromiso presidencial. La exfiscal general Pam Bondi, por ejemplo, aseguró que la comisión velará para que los ciudadanos puedan practicar su fe sin miedo y agradeció a Trump su impulso en la materia.