El Departamento de Estado de Estados Unidos ha lanzado una advertencia urgente a sus ciudadanos que se encuentren en Venezuela, a quienes pidió «que abandonen el país inmediatamente» ante una situación de seguridad que califica de «inestable». La alerta eleva la tensión diplomática y refuerza el relato de caos que Washington atribuye al régimen ahora encabezado por Delcy Rodríguez.
Según el comunicado oficial, existen «reportes de grupos armados, conocidos como colectivos, que instalaron retenes y registran los vehículos en busca de pruebas de ciudadanía estadounidense o de apoyo a Estados Unidos». La advertencia, difundida como alerta de seguridad, subraya el riesgo de detenciones arbitrarias y controles ilegales en distintos puntos del país.
La reacción de Caracas no se hizo esperar. El chavismo rechazó la alerta y negó de plano la existencia de esas milicias, calificando las advertencias de Washington como «relatos inexistentes» diseñados, según afirma, para crear una falsa percepción de riesgo. En un comunicado, la Cancillería aseguró que todas las armas «están bajo control del Estado».
Este cruce de mensajes se produce tras el anuncio, el pasado jueves, del presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, sobre la liberación de un «número importante» de presos políticos, tanto venezolanos como extranjeros. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y familiares de presos políticos denuncian que las excarcelaciones han sido muy limitadas: entre 15 y 22 personas habrían recuperado la libertad, frente a más de 800 presos políticos contabilizados.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un mensaje en su red Truth Social dirigido a los liberados, a quienes pidió no olvidar la intervención estadounidense en el país. «No sería bueno para ellos» hacerlo, advirtió. Trump aseguró además que su Gobierno «está haciendo a Venezuela rica y segura de nuevo» y agradeció a quienes, según dijo, facilitaron las liberaciones.