Estados Unidos informó este martes que reanudó un proyecto para construir aproximadamente 100 kilómetros de muro fronterizo en el estado de Arizona, a lo largo de la frontera con México, según ha informado EFE este martes. La obra, denominada «Tucson 5», busca reforzar la infraestructura de seguridad en el sur del estado, de acuerdo con Rodney Scott, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
El anuncio se produjo después de que un juez federal en California rechazara la solicitud de la Nación Tohono O’odham para bloquear temporalmente los trabajos en una zona de su reserva indígena. La comunidad sostiene que la construcción atraviesa territorios considerados «sagrados» y afecta áreas de importancia cultural y espiritual.
La Nación Tohono O’odham, cuyo territorio se extiende a ambos lados de la frontera entre Arizona y Sonora, argumenta que el Gobierno estadounidense no tiene autoridad para ocupar tierras tribales con una infraestructura permanente. La disputa abarca un tramo de unas 62 millas, equivalente a cerca de 100 kilómetros.
«Esta iniciativa cerrará uno de los corredores de contrabando y tráfico más peligrosos de la frontera suroeste: una zona desértica remota que durante décadas ha facilitado el trasiego de drogas, la muerte de migrantes y las actividades de los carteles», ha declarado Scott al respecto.
La ampliación del muro se enmarca en las políticas de seguridad fronteriza impulsadas por el Gobierno del presidente Donald Trump.