«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Ofensiva contra el narcotráfico en la frontera

El Ejército de EEUU derriba por primera vez con un láser tres drones de los cárteles mexicanos cerca de la frontera

Foto de archivo de la frontera entre EEUU y México. Europa Press.

El Ejército de Estados Unidos ha utilizado un sistema láser de alta energía para derribar tres drones vinculados a los cárteles mexicanos cerca de la frontera con México, en una nueva muestra del endurecimiento de la ofensiva de la Administración de Donald Trump contra las organizaciones criminales que operan en la zona.

La operación tuvo lugar entre la noche del martes y la madrugada del miércoles en el valle del Río Grande, en el sur de Texas, según informaron el Mando Norte de Estados Unidos y el Mando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD).

Las fuerzas estadounidenses emplearon para ello un láser multipropósito de alta energía del Ejército, una tecnología diseñada para neutralizar drones y otras amenazas aéreas mediante un haz concentrado de energía. El Ejército no ha precisado el punto exacto en el que fueron interceptados los aparatos ni ha aclarado si estos se encontraban sobre territorio estadounidense o mexicano en el momento de ser destruidos.

Los cárteles utilizan drones para vigilar a las fuerzas estadounidenses

Washington sostiene, sin embargo, que los tres drones representaban «una amenaza física» para miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses y agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. El comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta para la Frontera Sur, el general Curtis Taylor, ha advertido de que las organizaciones criminales mexicanas están incrementando el empleo de este tipo de tecnología.

«Las redes de los cárteles utilizan cada vez más sistemas aéreos no tripulados para facilitar el tráfico ilícito de personas y espiar activamente a nuestro personal y a las fuerzas de seguridad», señaló Taylor.

La utilización de drones se ha convertido en una herramienta cada vez más habitual para las organizaciones criminales mexicanas, que emplean aparatos comerciales modificados para observar las rutas de tráfico, vigilar los movimientos policiales o transportar paquetes de droga. En otras regiones de México, los cárteles han ido todavía más lejos y han utilizado drones equipados con explosivos para ejecutar ataques mortales.

Trump refuerza la presión militar sobre la frontera

La operación se produce en plena estrategia de Donald Trump para intensificar la lucha contra la inmigración ilegal y los cárteles mexicanos, dos de los principales compromisos que marcaron su campaña presidencial de 2024.

Desde la creación de la fuerza militar específica para la frontera en 2025, las tropas estadounidenses han realizado decenas de miles de patrullas de detección y vigilancia y miles de vuelos de observación, según datos facilitados por el propio dispositivo.

La Administración Trump ha elevado además la consideración de los grandes cárteles mexicanos desde un problema exclusivamente policial hasta una amenaza directa para la seguridad nacional estadounidense. La presencia militar en la frontera se ha reforzado paralelamente a las operaciones de la Patrulla Fronteriza y de otras agencias federales encargadas de frenar el narcotráfico y la inmigración ilegal.

Un arma diseñada para destruir drones

El Ejército estadounidense no ha revelado el fabricante concreto del sistema empleado durante la operación. La compañía AeroVironment entregó el pasado verano al Ejército sus primeros dos sistemas de láser multipropósito de alta energía, y las Fuerzas Armadas ya habían desplegado anteriormente su sistema antidrones LOCUST.

Precisamente, uno de esos despliegues provocó a comienzos de este año el cierre durante siete horas del espacio aéreo en las inmediaciones del aeropuerto internacional de El Paso, Texas.

La utilización de esta tecnología también ha provocado incidentes. En febrero, el Ejército estadounidense derribó accidentalmente un dron del propio Gobierno mediante un sistema antidrones basado en láser, según confirmaron entonces fuentes del Congreso a Reuters.

Pese a estos antecedentes, Washington considera que la proliferación de drones de los cárteles obliga a aumentar las capacidades de defensa en una frontera donde el narcotráfico, el tráfico de personas y la vigilancia de las fuerzas estadounidenses se apoyan cada vez más en nuevas tecnologías.

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