El FBI lo investiga como terrorismo y crimen de odio contra católicos
El movimiento MAGA denuncia que la masacre en Minneapolis contra una escuela católica confirma el surgimiento del «transterrorismo»
El movimiento MAGA denuncia que la masacre en Minneapolis contra una escuela católica confirma el surgimiento del «transterrorismo»
La policía estadounidense conteniendo la escena del crimen en Minneapolis. Europa Press.
Por Santiago Carranza-Vélez
28 de agosto de 2025

El tiroteo perpetrado el 27 de agosto por una atacante transgénero en la iglesia católica de la Anunciación de Minneapolis, que dejó dos niños muertos y 17 heridos, ha abierto un nuevo frente en la guerra cultural estadounidense.

El FBI lo investiga como terrorismo y crimen de odio contra católicos, pero en el movimiento Make America Great Again (MAGA) se impuso otra lectura: la masacre confirma la aparición de una nueva categoría de violencia, bautizada como «transterrorismo«.

El término se expandió rápidamente en redes conservadoras. El estratega digital Alex Bruesewitz escribió: «Otro demente trans terrorista». El analista Benny Johnson denunció que «el movimiento trans está radicalizando a enfermos mentales en terroristas que asesinan niños». Y el líder de Turning Point USA, Charlie Kirk, exigió saber si la atacante estaba bajo tratamientos hormonales o psiquiátricos.

Otros, como el comentarista Graham Allen, fueron más allá: «Esto no es sólo enfermedad mental, es posesión demoníaca». Para todos ellos, el caso de Minneapolis marca un antes y un después en el debate: la ideología trans radicalizada ya no es sólo un fenómeno político y cultural, sino una amenaza terrorista.

Los mensajes dejados por la atacante en sus armas y en un video publicado en YouTube refuerzan esta lectura: «Matar a Donald Trump», «Israel debe caer», «6 millones no fueron suficientes». Un cóctel de antisemitismo, anticristianismo y odio político que, para el campo conservador, encarna el rostro más extremo del progresismo identitario.

Mientras los demócratas insisten en culpar a las armas, el caso ha reforzado la agenda cultural de Trump, que en su primer discurso como presidente prometió que Estados Unidos reconocería sólo dos sexos: hombre y mujer.

Para el movimiento MAGA, lo ocurrido en Minneapolis confirma lo que venían advirtiendo: el wokeismo trans no sólo erosiona las bases culturales de Occidente, sino que está engendrando una nueva amenaza terrorista: el transterrorismo.

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