Un grupo de senadores republicanos ha votado a favor de declarar en desacato al Congreso a Anthony Fauci, exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, por negarse a responder preguntas sobre el origen de la COVID-19.
La decisión fue adoptada este jueves en la comisión del Senado de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales. Su presidente, el senador republicano Rand Paul, anunció que la resolución fue aprobada por 8 votos a favor y 5 en contra.
Paul aseguró que la medida se adoptó «en nombre de los millones de estadounidenses y sus familias» que todavía sufren las consecuencias de la pandemia.
Fauci invocó la Quinta Enmienda
El exresponsable sanitario fue citado formalmente por Rand Paul para responder sobre los orígenes del coronavirus y sobre su papel durante la gestión de la pandemia.
Durante la audiencia celebrada el miércoles, Fauci se negó a contestar a una serie de preguntas formuladas por los republicanos e invocó la Quinta Enmienda de la Constitución estadounidense, que protege frente a la autoincriminación. La negativa ha llevado ahora a los republicanos a impulsar su declaración en desacato al Congreso.
El pulso entre Paul y Fauci se arrastra desde hace años y ha girado especialmente en torno a la hipótesis de que la COVID-19 pudo originarse por una fuga de laboratorio en la ciudad china de Wuhan.
Rand Paul lo acusa de mentir
Rand Paul ha acusado en varias ocasiones a Fauci de mentir sobre los orígenes del virus y sobre la financiación de investigaciones vinculadas a coronavirus. El senador también le ha reprochado presuntamente haber instruido a personal del Instituto para comunicarse a través de canales privados con el fin de evitar registros públicos sobre la gestión de la pandemia.
Fauci siempre ha negado esas acusaciones y ha descrito la ofensiva republicana como una persecución política. Durante la audiencia, el científico volvió a señalar a Paul, al que acusó de mantener desde hace meses una campaña contra él.
La defensa habla de «maniobra política»
El abogado de Fauci, David Schertler, calificó la votación en la comisión del Senado como una «burda maniobra política» destinada a castigar a su cliente por ejercer sus derechos constitucionales. Según Schertler, la resolución carece de fundamento y responde a motivaciones políticas.
La defensa insiste en que Fauci actuó dentro de sus derechos al negarse a contestar determinadas preguntas. Sin embargo, los republicanos sostienen que el Congreso tiene derecho a obtener respuestas sobre una pandemia que alteró la vida de millones de personas, cerró economías, restringió libertades y dejó una factura sanitaria, social y política gigantesca.
El indulto de Biden
Fauci fue indultado por el expresidente Joe Biden poco antes de abandonar el cargo. La medida buscaba blindarlo frente a futuras investigaciones relacionadas con su papel durante la pandemia y con las acusaciones impulsadas por el entorno republicano.
Para sus críticos, aquel indulto reforzó las sospechas sobre la falta de transparencia en torno a las decisiones sanitarias adoptadas durante la crisis. Para sus defensores, fue una forma de proteger a un alto funcionario frente a lo que consideran una persecución política.
La decisión de los republicanos en el Senado vuelve ahora a situar el nombre de Fauci en el centro del debate público estadounidense.
El origen de la pandemia vuelve al centro del debate
La declaración en desacato marca un nuevo capítulo en la batalla por esclarecer el origen de la COVID-19. Durante años, la hipótesis de la fuga de laboratorio fue descalificada por buena parte del establishment político, científico y mediático.
Sin embargo, el paso del tiempo ha obligado a reabrir preguntas que en los primeros meses de la pandemia fueron tratadas como inaceptables.
El caso Fauci concentra muchas de esas dudas: financiación de investigaciones, relación con laboratorios, comunicaciones internas, decisiones sanitarias y manejo público de la información.