
El Servicio Secreto de los Estados Unidos ha confirmado que un hombre que abrió fuego en las cercanías de la Casa Blanca el pasado sábado ha muerto este lunes, tras recibir tres disparos por parte de agentes del mencionado grupo.
El incidente se presentó a las 18:00 horas locales, en un contexto en el que el sospechoso se encontraba muy cerca del perímetro de seguridad de la emblemática edificación. «Sacó un arma de su maleta y comenzó a disparar», ha contado Anthony Guglielmi, jefe de comunicaciones del Servicio Secreto estadounidense.
«La policía del Servicio Secreto respondió al fuego e hirió al sospechoso, que fue trasladado a un hospital de la zona, donde se certificó su fallecimiento», ha dicho además.
Las autoridades señalaron que, durante el incidente, un transeúnte que pasaba por la zona terminó siendo herido. El Servicio Secreto ha aclarado que ninguno de sus agentes sufrió daño alguno durante el atentado.
«Gracias a nuestros formidables agentes del Servicio Secreto y de las fuerzas del orden por la rápida y profesional intervención esta noche contra un hombre armado cerca de la Casa Blanca, que tenía un historial violento y parecía obsesionado con la edificación más preciada de nuestro país», dijo el propio presidente Donald Trump tras producirse el hecho.