Inmediatamente después del asesinato de Charlie Kirk, un anciano de 71 años se declaró autor del disparo y fue detenido, distrayendo la atención de la policía en unas horas cruciales. ¿Quién era este sujeto y qué papel ha jugado en este crimen que ha conmovido a América y al mundo?
George Zinn, de 71 años, fue detenido momentos después del tiroteo, acercándose a la policía y gritando: «¡Le disparé, ahora dispárenme!», lo que distrajo a las fuerzas del orden y dio al verdadero responsable la oportunidad de escapar. Y eso es lo que pretendía Zinn, según la policía.
Ya en comisaría, Zinn reconoció que se había autoinculpado solo «para desviar la atención del verdadero tirador». Mientras lo trasladaban al hospital debido a una afección médica, Zinn hizo comentarios similares , añadiendo que «quería ser un mártir por la persona que recibió el disparo».
La extraña actitud de Zinn hizo sospechar de un complot organizado en el que Zinn y Robinson eran parte de una red más grande. La Administración Trump está investigando cualquier posible conexión entre Robinson y grupos militantes trans en el área de Utah. Sin embargo, hasta el lunes, la Policía no ha emitido ninguna declaración que indique que Zinn conozca a Robinson o que siquiera estuviera al tanto del plan para dispararle a Kirk.
Zinn fue ingresado en la cárcel del condado de Utah por un cargo de obstrucción de la justicia, un delito grave de segundo grado.
Pero el martes se supo, además, que Zinn tenía pornografía infantil en su teléfono. Se enfrenta a cuatro cargos por delitos graves de explotación sexual de menores después de que la Policía encontrara imágenes de niñas en «diversos grados de desnudez y poses sexuales» en el teléfono de Zinn. Los agentes afirmaron que Zinn admitió obtener «gratificación sexual» al ver y compartir ese tipo de imágenes.