
Diversas organizaciones cristianas han puesto en marcha una iniciativa en todo el estado de Texas con el objetivo de rescatar matrimonios y fortalecer la institución familiar, en un contexto marcado por el deterioro de los vínculos tradicionales en Estados Unidos debido a la influencia de la cultura ‘woke’, según relata Breitbart News.
El proyecto, impulsado por el ministerio provida Communio y los Texas Baptists, prevé movilizar a miles de iglesias para ofrecer apoyo directo a parejas, asesoramiento pastoral y programas diseñados para revertir las tendencias de divorcio y fragmentación familiar.
La iniciativa surge tras la publicación de datos alarmantes sobre la situación familiar en el estado. Según las últimas cifras disponibles, el 42,1% de los niños en Texas nace fuera del matrimonio y sólo el 54% crece con sus padres biológicos casados, lo que refleja un cambio estructural en el modelo familiar.
A ello se suma el desplome de la tasa de fertilidad, que en 2024 alcanzó mínimos históricos, en un contexto en el que cada vez más adultos retrasan o renuncian al matrimonio y a la formación de una familia.
Desde Communio sostienen que la fragmentación familiar está directamente relacionada con mayores niveles de pobreza, peores resultados educativos y un aumento de la soledad y el aislamiento social, factores que impactan de forma directa en la cohesión social.
El presidente de la organización, JP De Gance, ha destacado que iniciativas similares ya han logrado aumentar la asistencia a las iglesias y salvar numerosos matrimonios, subrayando que este nuevo esfuerzo permitirá ampliar el alcance de estos programas en todo Texas.
El plan contempla dotar a pastores y líderes religiosos de herramientas prácticas basadas en datos, programas de acompañamiento y formación específica para abordar las crisis de pareja y reforzar los vínculos familiares desde el ámbito comunitario.
Por su parte, el director ejecutivo de Texas Baptists, Julio Guarneri, ha señalado que, en un momento de creciente presión sobre las familias, las iglesias están en una posición clave para ofrecer no solo orientación espiritual, sino también apoyo real en las relaciones personales más importantes.
La iniciativa se enmarca en un contexto más amplio de preocupación por el papel del matrimonio y la familia como pilares fundamentales de la sociedad, en un momento en el que estas instituciones atraviesan una crisis profunda en buena parte de Occidente.