En 2016 sí participaron Donald Trump y Hillary Clinton
Kamala Harris desprecia a los católicos: no acude a la tradicional gala benéfica que organiza el arzobispo de Nueva York
Kamala Harris desprecia a los católicos: no acude a la tradicional gala benéfica que organiza el arzobispo de Nueva York
Kamala Harris. Europa Press
Por Pedro Fernández Barbadillo
18 de octubre de 2024

Varios católicos, sobre todo clérigos, tratan de reanimar la vieja alianza con el Partido Demócrata, al que votaban las comunidades de irlandeses y polacos ya desde finales del siglo XIX. Sin embargo, las acciones de los políticos demócratas, incluidos los que se presentan como católicos, casos de Joe Biden y Nancy Pelosi, son totalmente contrarias a la fe y la doctrina que predica la Iglesia.

Uno de estos clérigos es el cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago. En la convención demócrata, celebrada en la ciudad en agosto, Cupich pronunció un discurso sensiblero a unos delegados que aprobaron un programa que incluye la promoción del aborto en todo el país, la despenalización de la marihuana y la mutilación y hormonación de personas. Además, Cupich, para evitar ofender a algún delegado, ocultó su cruz pectoral debajo de la chaqueta durante su locución. En el exterior del edificio, empleados de Planned Parenthood, subvencionada por el Gobierno federal y financiadora con parte de ese dinero de las campañas demócratas, ofrecían abortos gratis.

En honor a los demócratas hay que decir que no ocultan sus planes ni su desprecio a los católicos.

Este jueves se celebra en Nueva York la Cena de Al Smith, un acto para recaudar fondos para las obras benéficas de la archidiócesis, que organiza la fundación que lleva el nombre de un político del Partido Demócrata que fue gobernador del estado y el primer católico candidato a la presidencia propuesto por uno de los grandes partidos. Smith se presentó en las elecciones de 1928 y sólo venció en ocho estados.

Cuando esa cena, que se celebra desde 1945, coincide con el año electoral, los dos candidatos asisten a ella, sentados a los lados del arzobispo, y cuentan chistes y bromas. Jack Kennedy y Richard Nixon lo hicieron en 1960. En 2016, participaron Donald Trump y Hillary Clinton. En 2020, debido a las restricciones por la epidemia de covid, Trump y Biden dieron sendos discursos por vía telemática.

Es por tanto una ocasión para que los políticos muestren unidad ante el país entero, uno de los eslóganes preferidos de los demócratas desde hace años. Sin embargo, el equipo de la vicepresidenta Kamala Harris comunicó en septiembre al cardenal Timothy Dolan que ella rechaza su invitación. Es cierto que en 2018 Dolan escribió en el Wall Street Journal un artículo en el que afirmaba que los demócratas han «abandonado a los católicos», pero sin duda la ausencia de Harris responde más a su incapacidad demostrada a lo largo de la campaña para hablar en público e improvisar discursos.

A Dolan le molestó tanto esa ausencia que se quejó públicamente en una rueda de prensa y añadió que era romper una tradición de concordia. El anterior candidato presidencial que se comportó como Harris fue el también demócrata Walter Mondale en 1984. Éste, añadió Dolan, en las elecciones celebradas unas semanas después «perdió en 49 de los 50 estados» frente al presidente Ronald Reagan. El cardenal dijo que trataría de convencer a Harris para que acudiera a la cena, pero sus gestiones no han dado su fruto.

La consecuencia es que Trump, el presidente que propuso jueces provida para la Corte Suprema gracias a quienes se derogó la sentencia que legalizó el aborto en todo el país, queda solo para desplegar su oratoria y su sentido del humor ante la comunidad católica.

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