
La Administración Trump da un paso más contra la inseguridad y la inmigración masiva. En esta ocasión, el Departamento de Justicia ha anunciado que ha presentado acciones de desnacionalización en varios tribunales de distrito de Estados Unidos contra 17 individuos acusados de delitos graves.
Según el comunicado oficial publicado este 8 de junio de 2026, estos 17 inmigrantes naturalizados habrían explotado el proceso de obtención de la ciudadanía estadounidense al ocultar antecedentes criminales y cometer nuevas infracciones tras su naturalización. El Departamento de Justicia los califica como «inmigrantes criminales» que mintieron sobre su pasado, incluyendo traficantes de drogas, depredadores sexuales y estafadores.
El fiscal general interino, Todd Blanche, explicó en el comunicado: «Cuando los inmigrantes criminales explotan el proceso de naturalización rompiendo la ley, hay consecuencias. Los inmigrantes criminales están mintiendo sobre sus crímenes pasados, incluyendo traficantes de drogas, depredadores sexuales y estafadores. Obtener la ciudadanía estadounidense es un privilegio y, bajo el liderazgo firme del presidente Trump, este Departamento de Justicia mantiene una política de tolerancia cero ante el abuso de este proceso. Seguimos trabajando las 24 horas del día con nuestros socios interinstitucionales para garantizar que la ciudadanía estadounidense se conceda solo a quienes realmente la merecen».
Los casos abarcan una amplia gama de delitos graves, desde conspiración para cometer fraude en el cuidado de la salud y abuso sexual a menores, hasta fraude electrónico, bancario y lavado de dinero, falsificación de identidad para obtener la ciudadanía, manipulación del precio y volumen de acciones bursátiles, recepción de imágenes sexualmente explícitas de menores, firma y presentación de peticiones fraudulentas de visa H-1B, distribución de medicamentos con receta sin licencia, uso de identidades falsas para ingresar al país, ocultamiento de denegaciones previas de solicitudes, adopción de nuevas identidades con peticiones falsas, acoso y abuso a menores, ocultamiento de delitos previos de violación estatutaria, conspiración para robar productos médicos pre-venta al por menor y conspiración para defraudar un casino tribal.
Estas acciones de desnacionalización representan el inicio formal de un proceso judicial que, de prosperar, revocaría la ciudadanía obtenida de forma fraudulenta y abriría la puerta a su deportación inmediata. Fuentes del Departamento de Justicia indicaron que se trata de un mensaje claro: la ciudadanía no es un escudo para delincuentes y la Administración Trump está decidida a revertir los abusos del sistema de inmigración que permitieron la entrada y permanencia de personas con historiales delictivos.
El anuncio se produce en medio de la agenda de seguridad fronteriza y control migratorio impulsada por el presidente Trump, que ha priorizado la expulsión de criminales y la protección de la integridad del proceso de naturalización. Organizaciones defensoras de la ley y la soberanía nacional celebraron la medida como un avance concreto para restaurar el orden y la confianza en el sistema migratorio estadounidense.