
La Armada de Estados Unidos interceptó este martes un nuevo petrolero que incumplía la prohibición de comerciar con crudo del Caribe impuesta por Washington. La operación tuvo lugar en el océano Índico, donde fuerzas navales estadounidenses abordaron el buque ‘Bertha’ tras seguir su rastro desde el Caribe, en la tercera actuación de este tipo en las últimas semanas en esa región.
El Departamento de Defensa confirmó que el procedimiento incluyó el ejercicio del derecho de visita, la intercepción marítima y el posterior abordaje de la embarcación en aguas internacionales. Según el Pentágono, el buque estaba desoyendo la orden dictada por la Administración estadounidense que impide la comercialización de petróleo caribeño.
Desde Washington se subrayó que la operación demuestra la capacidad de Estados Unidos para hacer cumplir sus sanciones a miles de kilómetros de su territorio. En un mensaje difundido en redes sociales, el Departamento de Defensa destacó que el barco fue localizado en el Caribe y finalmente detenido en el Índico, y recalcó que ninguna otra nación posee el alcance, la resistencia ni la determinación necesarias para aplicar sanciones a semejante distancia.
El Pentágono insistió en que las aguas internacionales no constituyen un refugio para quienes figuran bajo sanciones. “Por tierra, aire o mar, nuestras fuerzas los encontrarán y harán justicia”, afirmó tras la intervención, que se suma a otras dos llevadas a cabo recientemente en el mismo océano.
Con esta nueva actuación, el Departamento de Defensa reiteró su intención de cerrar cualquier espacio de impunidad en el ámbito marítimo y de negar margen de maniobra a actores ilícitos y a sus redes de apoyo. La Administración estadounidense, bajo el liderazgo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene así su estrategia de presión firme para impedir que se vulneren las restricciones impuestas por Washington y reforzar el peso de sus sanciones en todo el mundo.