La Guardia Civil ha detenido en la localidad madrileña de Colmenar Viejo a una mujer de nacionalidad rumana y 39 años como presunta autora de tres delitos de hurto y dos de estafa bancaria cometidos contra personas mayores, algunas de ellas con trastornos cognitivos. Los investigadores consideran que la arrestada aprovechaba la especial vulnerabilidad de las víctimas para ganarse su confianza y sustraerles efectos personales y tarjetas bancarias.
Según cuenta El Mundo, la investigación se inició durante la pasada primavera después de que un anciano denunciara que una mujer con la que había entablado relación le había robado diversos objetos personales y una tarjeta bancaria. Posteriormente, según las pesquisas, la sospechosa utilizó la tarjeta para realizar varias operaciones en cajeros automáticos y efectuar compras en establecimientos comerciales de Madrid.
De acuerdo con la investigación, la detenida desarrollaba un método de actuación basado en aproximarse a personas de edad avanzada en las inmediaciones de centros de mayores. Allí iniciaba conversación con ellas y se ofrecía a acompañarlas hasta sus domicilios. Una vez en la vivienda, aprovechaba momentos de descuido para apoderarse de objetos de valor, documentación y tarjetas de crédito.
La Guardia Civil considera acreditado que la mujer actuaba de forma planificada y seleccionaba a víctimas especialmente vulnerables. La detenida aprovechaba la confianza ganada con las personas mayores para acceder a sus domicilios. Los agentes detectaron además un patrón repetido en varios casos denunciados en diferentes momentos. En algunos episodios, la sospechosa lograba obtener también el número PIN de las tarjetas sustraídas para retirar efectivo y realizar compras fraudulentas.
Las pesquisas permitieron localizar a otras víctimas que habían sufrido el mismo modus operandi y recopilar información sobre las características físicas de la presunta autora. Finalmente, a finales del pasado mes de junio, los agentes recibieron un aviso sobre una mujer que se encontraba en un centro de mayores ofreciéndose para acompañar a ancianos a sus viviendas. Esa información permitió su identificación y posterior arresto.
La investigación permitió identificar nuevas víctimas y reforzar las sospechas sobre la autora. La mujer contaba con antecedentes por hechos similares cometidos en distintos puntos de España. Tras su detención, la arrestada fue puesta a disposición judicial en Colmenar Viejo. Además de la Comunidad de Madrid, figuraban antecedentes en Burgos, Zaragoza y Asturias.