La Administración de Donald Trump suspendió 1.000 millones de dólares (876 millones de euros) en pagos del programa sanitario Medicaid a los estados de California y Minnesota, luego de que el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., alegara sospechas de fraude e incumplimientos en solicitudes de reembolso.
La medida fue presentada como una pausa administrativa y no como un recorte permanente, por lo que los beneficios y la elegibilidad de los afiliados no cambian por ahora.
Del monto retenido, 867,5 millones de dólares corresponden a California y 199 millones a Minnesota, según la información publicada por El Diario de las Américas. El Gobierno indicó que los recursos podrían liberarse si ambos estados presentan la documentación necesaria para respaldar la validez de los reclamos.
La revisión federal se ha centrado en programas de atención en el hogar en California, donde se observó un crecimiento del gasto considerado inusual, mientras que en Minnesota la retención apuntó a áreas de servicios catalogadas como de alto riesgo por el propio auditor legislativo estatal. La Casa Blanca enmarca esta decisión dentro de su ofensiva contra el fraude en programas públicos.
La medida agrega presión sobre dos estados gobernados por demócratas y se suma a otras acciones recientes de Washington contra supuestas irregularidades en fondos federales. En Minnesota, el debate sobre el uso de recursos públicos ya había escalado antes por investigaciones vinculadas a programas sociales y de asistencia.