La secretaria del Departamento de Seguridad Interior de los Estados Unidos (DHS), Kristi Noem, ha revelado este jueves durante una entrevista que está segura de haber sido objeto de espionaje por parte de activistas del llamado «Estado Profundo», el entramado de poder supra partidos que Donald Trump aseguró intentaría destruir si regresaba a la Casa Blanca.
«Empleados de Elon Musk me ayudaron a identificarlos (a los espías), a quienes descargaron software en mi móvil y mi portátil para espiarme y grabar nuestras reuniones», dijo Noem al respecto durante un podcast para el que fue entrevistada.
De acuerdo con Noem acciones como ésta se las «habían hecho a varios de los políticos, así que terminamos trayendo gente…no teníamos a esos expertos en tecnología aquí en el departamento revisando todas nuestras portátiles y nuestros móviles y reconociendo ese tipo de software».
La funcionaria aseguró que, aunque había escuchado de lo amplios que eran los tentáculos del pulpo del Estado Profundo, nunca pensó que la situación realmente sería tan compleja. «Jamás imaginé que fuera tan grave», ha señalado.
De acuerdo con Breitbart, muchos funcionarios del DHS presumen que la trama de espionaje buscaría proporcionar información al régimen chino, dado el permanente interés de Beijing en acceder a información confidencial de los políticos norteamericanos.
Durante la entrevista la propia Noem apuntó que recientemente se percató de que ha descubierto oficinas secretas funcionando dentro del DHS, destinadas a labores de espionaje. «Había personas trabajando allí que tenían archivos secretos que nadie conocía sobre algunos de estos temas tan controvertidos. Y ahora he entregado eso a los abogados, y estamos llegando al fondo de lo que sucedió exactamente allí», puntualizó.