«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Los homicidios cayeron un 18% entre enero y junio respecto al mismo periodo de 2025

Las políticas migratorias de Trump surten efecto: el Consejo de Justicia Penal asegura que EEUU podría marcar un mínimo histórico de homicidios en 2026

Donald Trump. Europa Press.

Estados Unidos sigue batiendo récord de seguridad en varios indicadores de delincuencia violenta, según los últimos datos disponibles. El Consejo de Justicia Penal (Council on Criminal Justice), un centro de análisis no partidista, estima que la tasa de homicidios de 2026 podría situarse en un nuevo mínimo histórico si se mantiene la tendencia registrada en el primer semestre. En las ciudades que sigue, los homicidios cayeron un 18% entre enero y junio de 2026 respecto al mismo periodo de 2025.

Esa proyección se suma a las cifras del FBI para 2025, que ya mostraron la mayor caída interanual de delitos violentos desde que existen estimaciones nacionales y una tasa de asesinatos de 4,1 por 100.000 habitantes, empatada con los mínimos de mediados de los años 50. Analistas independientes coinciden en que 2026 podría bajar aún más, aunque recuerdan que los datos de este año siguen siendo parciales y que el informe nacional definitivo del FBI se publicará más adelante.

En paralelo, las detenciones e internamientos irregulares en la frontera suroeste se han reducido de forma pronunciada desde enero de 2025. Según CBP, las aprehensiones de la Patrulla Fronteriza en esa frontera se sitúan en niveles no vistos en décadas, con promedios mensuales de unos pocos miles frente a picos anteriores de más de 200.000. La Administración Trump presenta esas cifras como resultado de un endurecimiento de las políticas migratorias, el fin de las liberaciones en el interior y un mayor control en la frontera.

La Casa Blanca y responsables del FBI vinculan ambos fenómenos: menos cruces irregulares y más presión policial, argumentan, habrían contribuido a sacar de las calles a personas con antecedentes y a reducir la violencia. El propio CCJ, sin embargo, no atribuye el descenso de homicidios a una sola medida. En sus informes insiste en que documenta tendencias y no evalúa el éxito o el fracaso de políticas concretas.

El contexto temporal también importa. La caída de homicidios no empezó en 2025: se inició a finales de 2022, después del pico de 2020, y ya se observaba en 2023 y 2024. El descenso de 2025-2026 es el más marcado de un solo año, pero forma parte de una tendencia más larga. Además, no todas las ciudades siguen el mismo patrón: en algunas los homicidios han subido.

Queda por ver si la bajada se sostiene en el segundo semestre de 2026 y cómo quedan las cifras nacionales definitivas. Incluso si 2026 marca un récord de tasa, el número absoluto de homicidios seguiría siendo de miles al año. Los datos muestran una mejora estadística clara; la relación exacta con las políticas migratorias sigue siendo objeto de debate entre administraciones, criminólogos y centros de análisis.

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