El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha vuelto a advertir sobre las consecuencias de los flujos migratorios descontrolados en los países occidentales y ha señalado expresamente a España al abordar la situación que atraviesa Europa después de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta desde Marruecos.
Durante una entrevista concedida a la cadena estadounidense Fox News, el responsable de la diplomacia de la Administración de Donald Trump fue preguntado por varios de los problemas a los que se enfrenta actualmente Europa, entre ellos la inmigración.
«Europa se enfrenta a grandes desafíos. Todos hemos visto las imágenes, por ejemplo, de lo que está ocurriendo en España», afirmó Rubio, en una aparente referencia a la crisis migratoria registrada este verano en la ciudad española de Ceuta.
El secretario de Estado sostuvo que ningún Gobierno puede mantener indefinidamente unas fronteras que permitan entradas masivas sin control. «Ningún país —ningún país responsable y gobernado por personas responsables— puede permitirse tener las fronteras totalmente abiertas y dejar que entre en masa cualquiera que desee hacerlo», señaló.
Rubio defendió que la existencia de inmigración no es incompatible con unos controles estrictos en las fronteras. Para argumentarlo puso como ejemplo a su propio país y recordó que Estados Unidos es una nación construida históricamente mediante sucesivas oleadas migratorias. A su juicio, la cuestión fundamental reside en la capacidad del Estado para establecer quién puede acceder a su territorio.
«No se puede inundar a países con flujos migratorios», afirmó antes de defender un sistema «ordenado» en el que las autoridades puedan «decidir quién entra, contar con información detallada sobre esas personas y seleccionar a quiénes y a cuántas personas se permite ingresar cada año».
«Esto es migración adecuada, inmigración adecuada», agregó. El jefe de la diplomacia estadounidense contrapuso ese modelo con lo que, a su juicio, se ha producido durante los últimos años tanto en Europa como en Estados Unidos.
«Lo que hemos visto en el conjunto de Occidente, y lo que presenciamos en Estados Unidos durante la Administración anterior, es una afluencia incontrolada de personas», sostuvo, en referencia al mandato del expresidente demócrata Joe Biden.
Las palabras de Rubio se producen después de que España se haya convertido durante los últimos meses en una referencia recurrente dentro del debate migratorio estadounidense. El propio secretario de Estado ya había mencionado al país a principios de septiembre al defender que la inmigración debía ser «controlada, ordenada y legal» y advertir de que permitir entradas sin autorización era una situación «extremadamente peligrosa» e «insostenible».
También Donald Trump utilizó la crisis de Ceuta como ejemplo durante el verano. Después de las llegadas masivas desde territorio marroquí a finales de julio, el presidente estadounidense calificó las imágenes de «catástrofe» y las incorporó a su discurso interno sobre seguridad fronteriza. Fox News informó entonces de que alrededor de 50.000 personas habían entrado desde Marruecos, según las cifras difundidas por el Ministerio del Interior español en aquellos momentos.
La posición expresada ahora por Rubio coincide además con el discurso que pronunció en febrero ante la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde reclamó que los países occidentales recuperasen el control sobre «quién y cuántas personas» entran en sus territorios y defendió el control de las fronteras como una atribución fundamental de la soberanía nacional.