La base política del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respalda de forma abrumadora la ofensiva militar contra el régimen islamista de Irán, según la última encuesta de la revista The Economist. Los sondeos muestran que el 93% de los votantes identificados con el movimiento MAGA (Make America Great Again) aprueban la actuación del presidente frente al régimen de los ayatolás, una cifra muy superior al respaldo registrado entre otros votantes republicanos.
Entre los republicanos que no se identifican con el movimiento MAGA, el apoyo a la estrategia de Trump frente a Irán se sitúa en el 64%, lo que refleja una clara diferencia dentro del electorado conservador, pero también un apoyo abrumador.
El respaldo del núcleo duro del trumpismo contrasta con el apoyo más moderado entre el conjunto de la población estadounidense, donde el respaldo a la operación ronda el 40%, una cifra similar al índice general de aprobación del presidente.
La diferencia revela el fuerte alineamiento del movimiento MAGA con la política exterior de Trump, especialmente cuando se trata de confrontar a regímenes hostiles a Estados Unidos.
El conflicto con Irán comenzó el pasado 28 de febrero, cuando Washington lanzó una ofensiva contra objetivos vinculados al régimen islamista que gobierna el país desde 1979. La operación incluyó desde el primer día la neutralización del líder supremo iraní, Alí Jamenei, en una acción que marcó el inicio de la campaña militar.
La respuesta positiva entre los votantes de Trump también refleja el respaldo a su estilo de política exterior: acciones militares rápidas, contundentes y limitadas en el tiempo, sin implicar grandes despliegues prolongados de tropas.
Muchos votantes del movimiento MAGA consideran que el principal error de intervenciones anteriores en Oriente Medio —como las guerras de Irak o Afganistán— no fue la acción militar inicial, sino las largas campañas de ocupación y reconstrucción posteriores.
Por ello, los partidarios de Trump confían en que la operación contra Irán no derive en una guerra prolongada ni en nuevas misiones de «construcción de naciones», sino en una campaña breve dirigida a neutralizar al régimen islamista.
Las encuestas indican además que los votantes MAGA tienen casi el doble de probabilidades que el resto del electorado de creer que la guerra terminará en menos de un mes. El respaldo a Trump dentro de su base sigue siendo extremadamente sólido. Distintos sondeos sitúan su aprobación entre los votantes MAGA en torno al 90%, incluso después de decisiones controvertidas en política exterior.