El fin de semana, durante un acto en Tempe (Arizona), el expresidente Donald Trump no dudó en enfilar sus baterías contra Kamala Harris, al calificarla abiertamente como «una persona de bajo cociente intelectual».
Pues bien, durante la recta final de la campaña electoral la actual vicepresidente de los Estados Unidos visitó una planta de plásticos vinculada a la industria de los semiconductores en Michigan, siendo reprendida en el preciso instante en el que, embargada por la curiosidad, pretendía tocar una pieza de silicio cubierta con un envoltorio plástico.
«¿Puedo tocarlo?», preguntó Harris con la mano casi posada sobre el material, a lo que el empleado prorrumpió diciéndole «No lo toque!, explicándole a continuación las precauciones que se deben tener al manejar dicho producto.
Kamala Harris at a semiconductor plant tour :
— Sameer (@BesuraTaansane) October 28, 2024
KH : Can I touch it ? 😭
Plant Supervisor : Do not touch it please, it is very sharp 😅
She reminds us of a very "bright" politician here who would also do such things with alarming regularity pic.twitter.com/cOntVaWOaP
La empresa en cuestión, Hemlock Semiconductors, se encarga de producir polysilicón «hiper puro» utilizado en la fabricación de chips, un material muy conocido además por ser extremadamente delicado de manipular, al asumirse que puede ser tan peligroso como una hojilla metálica extremadamente afilada.