Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos ha decidido este miércoles levantar temporalmente las restricciones a las tácticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) contra los manifestantes en el estado de Minnesota, días después de que una jueza federal fallara que los agentes no podrían tomar represalias, arrestar ni detener a quienes participasen en dichas protestas.
La Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Octavo Circuito, con sede en St. Louis, Missouri, ha aceptado la solicitud de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, de suspender administrativamente la orden anterior mientras el mismo órgano judicial valora la suspensión total del fallo, solicitada también por la Administración de Donald Trump.
En concreto, la decisión de la jueza de distrito Katherine Menendez recogía que «se prohíbe a los agentes federales tomar represalias contra personas que participen en protestas pacíficas y sin obstrucciones, incluyendo la observación de las actividades de la Operación ‘Metro Surge'», nombre con el que el Gobierno estadounidense ha bautizado el despliegue contra la inmigración ilegal en Minnesota.