El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado la «catástrofe» de Ceuta con la invasión migratoria registrada desde el jueves como un ejemplo del futuro que a su juicio le espera a Estados Unidos si el Partido Demócrata gana las próximas elecciones presidenciales en 2028.
Tras la incursión de unos 60.000 inmigrantes ilegales procedentes de Marruecos en la ciudad autónoma española, Trump ha asegurado en una reunión de su gabinete que ha estado al tanto de la situación en España y de «la catástrofe que tuvo lugar», en referencia a la crisis en Ceuta.
«Parece la invasión de un país por cientos de miles de personas. Y exactamente lo mismo va a ocurrirnos a nosotros si los republicanos no son elegidos», ha avisado el jefe de la Casa Blanca en una reunión de su gabinete en Camp David, área natural de descanso de los presidentes estadounidenses, situado a unos 100 kilómetros de Washington.
Trump ha atribuido la crisis en la ciudad autónoma a las «leyes débiles» y «una mala gestión» del Ejecutivo de Pedro Sánchez. «Aprobaron un par de leyes, y la gente, ya saben, es inteligente y las leen desde otros países», ha indicado en referencia a la sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe devolver a migrantes que lleguen a nado. «Nadie ha visto algo parecido», ha zanjado.
«Cuando uno ve lo que ocurrió en España, se da cuenta de que no saben qué hacer. Y está ocurriendo otra vez hoy. Están entrando por miles, por decenas de miles», ha comentado el líder norteamericano.
A renglón seguido, y en clave interna, Trump ha incidido en que a Estados Unidos le espera la misma situación migratoria si los republicanos no están en el poder. «Nuestro país será invadido a un nivel que hará que lo ocurrido en España parezca insignificante», ha alertado.
En la misma línea, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, ha recalcado previamente que la situación en España es «un lamentable recordatorio de las consecuencias de la inmigración masiva y de las políticas globalistas de la izquierda radical».
Vance ha llegado a hablar de «invasión de Occidente» y ha dado literalmente las «gracias a Dios» por que Trump fuera elegido presidente, incidiendo en que con Trump en la Casa Blanca la frontera de Estados Unidos «ya no tiene este aspecto».