
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado este lunes un mensaje de felicitación a todos los católicos por la celebración de la festividad de la Inmaculada Concepción, a quien ha caracterizado como una expresión de «fe, humildad y amor», además de ser «la madre de Jesús y una de las grandes figuras de la Biblia».
«En la festividad de la Inmaculada Concepción, los católicos celebran lo que consideran la liberación de María del pecado original, al ser la madre Dios. Ella entró a la historia como una mujer joven a quien, según las sagradas escrituras, el ángel Gabriel saludó en el pueblo de Nazaret con la noticia del milagro: ‘¡saludos, elegida! El señor está contigo‘, anunciándole que ‘tú concebirás en tu matriz y darás fruto a un hijo, y tú lo llamarás Jesús‘«, señala un comunicado de la Casa Blanca al respecto.
De acuerdo con Trump, esto representa uno de los «más profundos y trascendentales acontecimientos de la historia», en un contexto en el que «María heroicamente aceptó la voluntad de Dios con fe y humildad». «La decisión de María cambió para siempre el curso de la humanidad. Nueve meses después, Dios se hizo hombre cuando María dio a luz a su hijo, quien terminó ofreciendo su vida en la cruz por la redención de los pecados y la salvación del mundo».
Este mensaje convierte al mandatario en el primer presidente en la historia de los Estados Unidos en referirse a esta fecha trascendental para los católicos de todo el mundo. Un gesto especialmente interesante si se tiene en cuenta que Trump no se autodefine como católico. Ni Joe Biden ni John F. Kennedy, dos presidentes católicos anteriores del país, rindieron nunca honores a la festividad.
Trump ha finalizado su comunicado oficial sobre el día de la Inmaculada Concepción con un Ave María, al tiempo que ha indicado que dichas palabras han «brindado ayuda, apoyo y soporte a generaciones de creyentes estadounidenses en tiempos de necesidad».