
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha rechazado pronunciarse sobre quién debería sucederle al frente de la Casa Blanca cuando concluya su mandato, pero ha dejado un mensaje inequívoco al destacar públicamente a dos de las figuras clave de su Administración: el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, a quienes definió sin matices como «fantásticos».
«No quiero entrar en esto. Aún nos quedan tres años», afirmó Trump en una entrevista concedida a la cadena NBC, dejando claro que no tiene intención de abrir ahora una carrera sucesoria dentro del Partido Republicano. El presidente subrayó que ambos dirigentes están realizando «un gran trabajo» y advirtió de que no quiere alimentar disputas internas: «No quiero que haya una disputa, ni siquiera quiero usar la palabra pelea».
Trump no escatimó elogios hacia ambos. «JD es fantástico y Marco es fantástico», insistió, antes de deslizar una comparación que ha sido interpretada como un retrato político de cada uno. «Uno de ellos es un poco más diplomático que el otro», señaló, destacando en cualquier caso que los dos poseen «una inteligencia muy elevada» y la capacidad necesaria para afrontar cualquier desafío.
El presidente fue más allá al sugerir que una eventual fórmula conjunta sería prácticamente imbatible. «Una combinación de JD y Marco sería muy difícil de derrotar», afirmó, en una alusión apenas velada a un posible tándem republicano de cara a las elecciones de 2028. No obstante, Trump cerró la puerta a cualquier certeza anticipada: «Nunca se sabe en política. Dicen que en la era de Trump nunca se sabe».