
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha planteado la posibilidad de enviar cheques a los ciudadanos con parte de los fondos que el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) logre ahorrar en su campaña de reducción de gastos públicos. Esta iniciativa, que cuenta con el respaldo de Elon Musk, director del organismo y actual hombre más rico del mundo, contemplaría destinar un 20% de los recortes directamente a los contribuyentes y otro 20% al pago de la deuda nacional.
Trump mencionó la propuesta el miércoles durante una cumbre en Miami, Florida, asegurando que se trata de un concepto en evaluación. La idea de repartir parte del dinero surgió tras una publicación de Musk en X (antes Twitter), la plataforma que adquirió en 2022. «Estamos considerando la posibilidad de devolver el 20% de los ahorros de DOGE a los ciudadanos y utilizar otro 20% para reducir la deuda», comentó el presidente estadounidense.
Aunque tanto Trump como Musk han mostrado interés en el plan, el concepto original fue planteado por James Fishback, un empresario conservador y crítico del movimiento woke, quien dirige la firma de inversiones Azoria. Según Fishback, el gobierno debería reembolsar a los ciudadanos de la misma manera que una empresa privada lo haría con sus clientes cuando no cumple lo prometido.
«Cuando una entidad del sector privado incurre en una mala gestión de este nivel, se espera que devuelva el dinero a los clientes afectados. Ya es hora de que el gobierno federal haga lo mismo con los contribuyentes, especialmente después de lo que DOGE ha revelado», explicó el empresario en un artículo publicado en redes sociales.
Desde su creación hace un mes, DOGE afirma haber recortado 55.000 millones de dólares en gastos gubernamentales, eliminando programas y reduciendo personal en distintas agencias, entre ellas la USAID.
La ambiciosa meta de Musk es alcanzar los 2 billones de dólares en recortes, lo que permitiría implementar el plan de Fishback en su totalidad. En ese escenario, el 20% de los ahorros equivaldría a 400.000 millones de dólares, lo que se traduciría en un cheque de aproximadamente 5.000 dólares para cada familia estadounidense.
Mientras el debate sobre los reembolsos continúa, los despidos en la administración federal siguen en aumento. Este jueves, 6.000 empleados del IRS—el organismo equivalente a la Hacienda española—se sumarán a la lista de recortes de DOGE. La mayoría de los afectados eran trabajadores en «período de prueba», es decir, empleados con contratos temporales o en fase de evaluación.
Esta medida se suma a una serie de despidos masivos y recortes presupuestarios que han generado resistencia en algunos sectores del gobierno. Jueces federales ya han comenzado a presentar desafíos legales contra las decisiones de DOGE, argumentando que podrían afectar el funcionamiento de agencias clave.