
Alternativa para Alemania —AfD— alcanzaría el 37% de los votos en Brandeburgo si se celebraran ahora elecciones regionales, según el último sondeo elaborado por Infratest dimap para la radiotelevisión pública RBB, recogida por Apollo News.
La formación patriota amplía así hasta 15 puntos su ventaja sobre el Partido Socialdemócrata —SPD— del ministro-presidente Dietmar Woidke, que cae al 22%. El dato refleja un giro político histórico en un estado gobernado ininterrumpidamente por los socialdemócratas desde la reunificación alemana.
AfD obtendría además más votos que toda la coalición regional. El SPD y la CDU, que gobiernan conjuntamente desde comienzos de 2026, sumarían únicamente un 34%.
La CDU obtendría apenas un 12%, el mismo porcentaje que consiguió en las elecciones regionales de septiembre de 2024. En aquellos comicios, el SPD logró imponerse por un estrecho margen con el 31%, frente al 29% de AfD. Menos de dos años después, la formación de Woidke habría perdido nueve puntos, mientras AfD habría ganado ocho.
La izquierda alcanza también el 12%, mientras Los Verdes regresarían al Parlamento regional con un 6%. El partido de Sahra Wagenknecht —BSW— caería al 4% y quedaría fuera de la Cámara. Liberales y votantes independientes tampoco superarían el umbral electoral.
La encuesta refleja un profundo malestar con la coalición regional. Sólo el 28% de los ciudadanos se declara satisfecho con la gestión del Gobierno, frente al 62% que la desaprueba. Las peores valoraciones afectan precisamente a algunos de los asuntos que han impulsado el crecimiento de AfD.
Sólo el 26% confía en la actuación del Ejecutivo en materia de inmigración, mientras apenas el 27% aprueba su política educativa. La valoración mejora ligeramente en seguridad interior, con un 39%, y economía, con un 37%.
Los resultados muestran que la estrategia de los partidos tradicionales de aislar a AfD no ha frenado su avance, sino que ha convertido a la formación en la primera fuerza con una amplia diferencia.
Pese al desplome del SPD, Dietmar Woidke conserva una valoración personal relativamente favorable. El 46% de los encuestados se declara satisfecho con su labor, frente al 41% que la rechaza. Además, el 57% considera que debería permanecer en el cargo hasta las próximas elecciones previstas para 2029. Sin embargo, su popularidad ya no se traslada al partido ni a su Gobierno.
AfD se consolida como la gran fuerza política de Brandeburgo y demuestra que el «cordón sanitario» impuesto por socialdemócratas y democristianos resulta cada vez más difícil de sostener frente a una parte creciente del electorado.