
Varias regiones de Alemania han encendido sus alarmas luego de presentarse numerosos casos en los que se han conseguido clavos, agujas y tornillos en los dulces regalados a los niños durante la noche del Halloween, de acuerdo con un reporte de la AFP reproducido por El Mundo este lunes.
En Bremervörde, al norte del país, una niña de nueve años ha terminado lastimándose la lengua luego de morder una barra de chocolate con un alfiler, según ha indicado la Policía local.
Algo similar ha atravesado un niño de la misma edad en Múnich, cuando intentó comer una golosina que contenía un clavo. El menor ha salido ileso del incidente.
Varios casos en Umpferstedt han indicado que los chicles recolectados por los menores durante la noche del Halloween contenían peligrosas grapas metálicas. Del mismo modo, en Burg otra niña de 11 encontró una aguja de coser de tres centímetros en una barra de chocolate.
Las autoridades han conminado a los padres a inspeccionar exhaustivamente las golosinas recogidas por sus hijos durante la noche del sábado. Todo ello en el entendido de que el año pasado Alemania también fue escenario de incidentes similares durante el Halloween.