El Gobierno de Pedro Sánchez financió con un préstamo de 754 millones la compra de 40 trenes para Marruecos a un interés anual del 0,5%, diez veces por debajo del de mercado. El Consejo de Ministros del 11 de febrero de 2025 autorizó un crédito reembolsable de hasta 754,3 millones de euros a la Oficina Nacional de Ferrocarriles de Marruecos (ONCF) y al Ministerio de Economía y Finanzas marroquí. El objetivo era financiar el suministro de hasta 40 trenes interurbanos, contrato que acabó adjudicándose a la empresa española CAF.
La operación se canalizó a través del Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM), gestionado por la Secretaría de Estado de Comercio y formalizado con el Instituto de Crédito Oficial (ICO). Según la documentación del Tesoro, el préstamo se concedió a 30 años, con un tipo de interés del 0,50% anual y un periodo de gracia de cinco años en el que Marruecos no paga capital.
Ese 0,5% se sitúa muy por debajo del interés de mercado para una operación similar, que fuentes del sector y analistas sitúan habitualmente entre el 5% y el 6%. La diferencia convierte la financiación en un crédito blando o concesional (bajo normas de la OCDE), con un claro componente de subvención implícita para el comprador marroquí. El Estado español asume el riesgo a través de la garantía soberana de Marruecos y de los fondos públicos del FIEM.
Aunque el dinero no se entrega en efectivo libre a Rabat —los desembolsos van directamente a la empresa exportadora española conforme avanza el contrato—, las condiciones excepcionalmente ventajosas suponen una transferencia de recursos públicos a favor de la operación. El Gobierno ha defendido el instrumento como apoyo a la internacionalización de la industria ferroviaria española, con estimaciones de alrededor de mil empleos directos y tres mil indirectos al año. Críticos, sin embargo, señalan que se trata de un préstamo a un tipo diez veces inferior al de mercado, con un plazo muy largo y un periodo de gracia, en un momento en el que la red ferroviaria española acumula problemas de inversión, mantenimiento y accidentes graves.
La operación forma parte de un paquete más amplio de créditos ferroviarios del Ejecutivo a Marruecos, Egipto y Uzbekistán que, desde 2018-2019, supera ampliamente los 1.500 millones de euros. El crédito de 2025 sigue plenamente activo y se enmarca en los planes marroquíes de modernización de su red, vinculados en parte a la organización del Mundial de 2030.