BADEN-WÜRTTEMBERG ALERTA DE CASOS ENTRE ALUMNAS DE ORIGEN INMIGRANTE
Alemania activa un protocolo de emergencia en los colegios ante el riesgo de matrimonios musulmanes forzados durante las vacaciones
Alemania activa un protocolo de emergencia en los colegios ante el riesgo de matrimonios musulmanes forzados durante las vacaciones
Mujeres con velo. Redes sociales
Por Bárbara Saavedra
25 de agosto de 2026

El estado alemán de Baden-Württemberg ha distribuido entre los colegios un formulario de emergencia para ayudar a los profesores a detectar posibles casos de matrimonios forzados y jóvenes retenidas en el extranjero contra su voluntad durante las vacaciones de verano.

El Ministerio de Educación, Juventud y Deporte del estado ha advertido de que la ausencia injustificada de una alumna tras las vacaciones puede constituir, en determinados casos, un indicio de que ha sido obligada a casarse o de que su familia le está impidiendo regresar a Alemania. Las vacaciones escolares en Baden-Württemberg se prolongan hasta el próximo 12 de septiembre.

El documento, elaborado por la organización de defensa de los derechos de las mujeres Terre des Femmes, lleva por título «Matrimonio forzado durante las vacaciones: ¿cómo puede ayudar alguien que no está directamente afectado?» y ofrece instrucciones a docentes y trabajadores de los centros educativos para identificar señales de alarma y contactar con servicios especializados.

Viajes familiares que terminan en matrimonios forzados

Las autoridades alemanas temen especialmente los casos conocidos como «secuestro matrimonial», en los que una joven viaja con su familia al país de origen durante las vacaciones y, una vez allí, es obligada a contraer matrimonio o se le impide regresar a Alemania.

Entre las señales que deben activar las alarmas figuran una ansiedad intensa ante un viaje previsto, desplazamientos de última hora al país de origen de la familia, un aumento repentino del control familiar o comentarios sobre un compromiso o una boda inminente.

El matrimonio forzado constituye un delito en Alemania desde 2011. El Código Penal contempla penas de entre seis meses y cinco años de prisión, mientras que los supuestos considerados menos graves pueden ser castigados con multas o hasta tres años de cárcel. La legislación alemana también sanciona a quienes trasladen a una persona al extranjero mediante violencia, amenazas o engaño para obligarla a casarse, o impidan posteriormente su regreso con ese propósito.

261 casos relacionados con matrimonios forzados en un año

La medida llega después de que distintas organizaciones hayan advertido de que las vacaciones estivales representan un periodo especialmente peligroso para determinadas niñas y mujeres jóvenes. La organización Solidarity with Women in Distress (SOLWODI) atendió durante 2025 a 261 personas en Alemania por casos de matrimonios forzados consumados o amenazados.

A ellas se sumaron otras 91 víctimas o potenciales víctimas de mutilación genital femenina, según los datos facilitados por la propia organización. En conjunto, cerca de 3.000 mujeres acudieron por primera vez durante 2025 a los centros de asesoramiento de SOLWODI por las distintas formas de violencia que atiende la entidad.

«Las vacaciones de verano no deben convertirse en temporada alta para las violaciones de derechos humanos contra las niñas», ha advertido la presidenta de SOLWODI, Maria Decker. La organización señala que algunas jóvenes viajan convencidas de que simplemente visitarán a familiares y desconocen que sus allegados han organizado previamente un matrimonio o una mutilación genital.

600 peticiones de ayuda en Stuttgart

La magnitud del problema también queda reflejada en los datos del centro de asesoramiento Yasemin, en Stuttgart, que registró alrededor de 600 peticiones de ayuda en un solo año, según informa Junge Freiheit.

El servicio está especializado en atender a niñas y mujeres jóvenes de origen inmigrante que sufren amenazas de matrimonio forzado u otras formas de violencia justificadas en nombre del llamado «honor familiar». El centro trabaja con jóvenes de entre 12 y 27 años y ofrece también formación preventiva en colegios a partir del séptimo curso.

Además de las propias afectadas, recurren al servicio profesores, trabajadores sociales y otras personas que detectan posibles casos.

También vigilan el riesgo de mutilación genital

Las organizaciones especializadas han pedido a profesores, personal sanitario, trabajadores sociales, amigos y familiares que permanezcan atentos ante cualquier indicio de que una joven pueda ser trasladada al extranjero contra su voluntad. Las advertencias no se limitan al matrimonio forzado.

La mutilación genital femenina continúa siendo otra de las principales preocupaciones, especialmente cuando las víctimas son llevadas a países donde esta práctica sigue realizándose pese a estar prohibida en Alemania.

Tanto el matrimonio forzado como la mutilación genital siguen siendo delitos conforme a la legislación alemana incluso cuando se practican fuera del país contra ciudadanas alemanas o residentes en Alemania.

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