
La Comisaria Federal de Protección de Datos de Alemania, Louisa Specht-Riemenschneider, ha pedido una prohibición nacional del uso de redes sociales para todos los menores de 16 años, advirtiendo de los «enormes peligros» que plantea Internet para los más jóvenes. La propuesta alemana llega en plena oleada de iniciativas similares en Europa tras la decisión de Australia de convertirse en el primer país en vetar por completo el acceso a las plataformas digitales a los menores de esa edad.
En declaraciones al grupo de medios Funke Mediengruppe, Specht-Riemenschneider subrayó que el «cyberrooming«, es decir, la manipulación deliberada de menores a través de la red, y el auge de los discursos de odio constituyen “enormes riesgos para el desarrollo de niños y adolescentes”. Por ello, insistió en que es necesario reflexionar sobre “cómo podemos proteger mejor a los jóvenes en las redes sociales”, apuntando que un límite de edad sería una de las posibles soluciones.
Para garantizar su cumplimiento sin vulnerar la privacidad de los usuarios, la comisaria alemana planteó que se recurra a una billetera digital para la verificación de edad. Este mecanismo permitiría acreditar la mayoría de edad sin necesidad de subir documentos de identidad completos a las plataformas. “Desde el punto de vista de la protección de datos, no es aceptable que todos suban sus documentos de identidad”, señaló.
La iniciativa alemana llega después de que Australia anunciara en julio una prohibición total del uso de redes sociales a los menores de 16 años, lo que ya ha desatado un debate legislativo en toda Europa sobre los riesgos de adicción, acoso y explotación asociados a las plataformas digitales. Austria, por su parte, presentó en junio una propuesta similar, sumándose al creciente movimiento para limitar el impacto de la tecnología en los menores.