
El Gobierno alemán ha abierto un nuevo frente en la batalla cultural. La ministra federal de Justicia, la socialdemócrata Stefanie Hubig, quiere modificar la Constitución para incluir expresamente la «identidad sexual» entre las categorías protegidas frente a la discriminación.
La iniciativa resulta especialmente significativa por el contexto en el que ha sido planteada: llega como respuesta política al atentado islamista perpetrado el pasado 25 de julio contra el Christopher Street Day de Berlín, en el que una mujer murió y otras 31 personas resultaron heridas.
«Estoy a favor de que completemos el artículo 3, apartado 3, de la Ley Fundamental con una prohibición de la discriminación por razón de la identidad sexual», ha declarado Hubig, miembro del SPD.
La ministra considera «lógico» introducir esta nueva referencia explícita en la Constitución alemana y sostiene que serviría para reforzar la protección de homosexuales y otras personas incluidas bajo el concepto político de diversidad sexual.
El detonante fue el ataque contra el Orgullo berlinés. El 25 de julio, un joven de 21 años identificado por las autoridades como islamista embistió con una furgoneta a varias personas en el Tiergarten de Berlín y posteriormente continuó el ataque. Una mujer polaca de 65 años murió y al menos 31 personas resultaron heridas.
El atacante fue abatido por la Policía al día siguiente después de una búsqueda de casi 24 horas. La respuesta de Hubig no pasa únicamente por reforzar los mecanismos policiales o combatir específicamente la radicalización islamista. La ministra quiere aprovechar el atentado para incorporar una nueva categoría identitaria al texto constitucional alemán.
El artículo 3 de la Ley Fundamental ya prohíbe actualmente discriminar o privilegiar a una persona por razones como sexo, ascendencia, raza, idioma, patria y origen, fe, creencias religiosas o políticas y discapacidad.