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NO EXISTEN LISTAS ABIERTAS

Así funciona ‘Rosatellum’, la ley italiana que impone un sistema electoral mixto

Elecciones en Italia. Europa Press

Si dejamos de lado el consenso de los partidos políticos, la composición del próximo Parlamento italiano se verá influenciada por la ley electoral con la que los italianos están llamados a votar. La actual norma, denominada Rosatellum por el nombre del parlamentario Ettore Rosato que la concibió, fue promulgada en 2017 por el entonces líder del PD Matteo Renzi.

Se puso en práctica por primera vez en las elecciones de 2018. Aunque en la pasada legislatura se propusieron cambiarla en varias ocasiones, los partidos nunca llegaron a un acuerdo de esta índole, de modo que el 25 de septiembre votarán con la misma (y compleja) ley electoral.

La novedad de estas elecciones reside en el recorte en el número de parlamentarios aprobado con la reforma constitucional de 2020, promocionada por el Movimiento Cinco Estrellas. Antes de este recorte, el Parlamento estaba compuesto de 630 diputados y 320 senadores. En cambio, el próximo domingo serán elegidos 400 diputados y 200 senadores (8 diputados y 4 senadores son elegidos con los votos del exterior). Esto ha llevado a una refundición de los distritos electorales, de mayor tamaño que en el pasado.

Las circunscripciones son de dos tipos: uninominal (en las que se presenta un solo parlamentario) y plurinominal. Las circunscripciones de la Cámara de Diputados se calculan sobre una base nacional, dividiendo el número de habitantes de Italia por 392 y distribuyendo los escaños en proporción a la población de cada distrito. En el caso del Senado, los escaños se calculan por regiones. Una novedad de estas elecciones es que pueden participar en la votación para el Senado quienes han cumplido 18 años, una edad que antes estaba fijada en 25.

Hemos dicho que las circunscripciones se dividen en uninominales y proporcionales. La Rosatellum es una ley electoral basada en un sistema mixto, mayoritario y proporcional, en el que los tres octavos (37,5%) de los escaños de la Cámara y del Senado se asignan por el sistema mayoritario (147 diputados y 74 senadores) y cinco octavos (62,5%) por el sistema proporcional con listas bloqueadas (245 diputados y 122 senadores).

El sistema mayoritario, que prevé la asignación del escaño al candidato que obtenga más votos, rige para las circunscripciones uninominales, en las que se premian, por tanto, las coaliciones de varios partidos. Por esta razón, al estar la izquierda dividida en tres (Partido Democrático, Movimiento Cinco Estrellas y Azione/Italia Viva), el centro-derecha puede ganar en numerosas circunscripciones uninominales aunque solo obtenga un voto más que sus contrincantes. 

Por su parte, las circunscripciones plurinominales se rigen por un sistema proporcional basado en los porcentajes nacionales que obtengan las listas. Ni en las circunscripciones uninominales ni en las proporcionales existe una lista abierta. Los candidatos, por tanto, son elegidos por los partidos y los ciudadanos no pueden escribir el nombre de su candidato favorito, sino tan solo votar por un partido determinado. La ley electoral prevé un umbral del 3% para partidos individuales y del 10% para coaliciones.

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