Barcelona podría asistir en las próximas elecciones municipales al nacimiento de una candidatura construida expresamente en torno a la identidad musulmana y a la representación política de los inmigrantes. Hasan Izquierdo, dirigente vinculado al Partido Andalusí y converso al islam, ha anunciado su intención de concurrir a los comicios con una lista dirigida específicamente a musulmanes, inmigrantes y descendientes de inmigrantes, colectivos que, a su juicio, carecen de una voz propia en las instituciones catalanas.
La iniciativa ha sido presentada a través de un vídeo en el que Izquierdo sostiene que la transformación demográfica experimentada por Barcelona durante las últimas décadas no tiene todavía un reflejo equivalente en la política municipal. Su discurso gira alrededor de la idea de una ciudad marcada por la «diversidad cultural» y por una creciente presencia de comunidades procedentes del norte de África y de otros países de tradición islámica.
Uno de los elementos centrales del proyecto es la reivindicación del legado andalusí. El dirigente defiende que la herencia de Al-Ándalus forma parte de la identidad histórica y cultural de España y de Cataluña y considera que esa influencia ha quedado relegada en los relatos históricos predominantes.
Más allá de la cuestión histórica, Izquierdo plantea que las comunidades musulmanas deben dejar de ser un colectivo sobre el que deciden otros partidos para convertirse en un actor político organizado con representación propia. Su propuesta supone trasladar al ámbito municipal una lógica política basada en la pertenencia cultural y religiosa, en un momento en el que los debates sobre inmigración, integración e identidad ocupan cada vez más espacio en la vida pública.
Entre las medidas concretas figura la creación de agentes cívicos de origen magrebí para actuar en determinados barrios como mediadores entre las administraciones y la población inmigrante. Según defiende, estas figuras facilitarían la relación con sectores que mantienen una menor vinculación con las instituciones públicas.
Sin embargo, la propuesta que más atención ha despertado es la conversión de la plaza de toros Monumental en una gran mezquita y centro cultural islámico. Izquierdo sostiene que el edificio permanece infrautilizado desde la prohibición de las corridas de toros en Cataluña y argumenta que su arquitectura de inspiración neoárabe y mudéjar lo convierte en un emplazamiento idóneo para albergar un gran espacio religioso musulmán.
La propuesta afecta a uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad y supone mucho más que un cambio de uso. La conversión de La Monumental en una gran mezquita representaría un cambio profundo en el paisaje simbólico de Barcelona y una demostración visible del peso que las comunidades musulmanas aspiran a tener en la vida pública de la capital catalana.
Por el momento, las opciones electorales de la candidatura son una incógnita. Lo que sí pone de manifiesto su aparición es la consolidación de proyectos políticos que buscan trasladar los cambios demográficos al terreno institucional y convertir la identidad religiosa y cultural en un eje de movilización electoral.