BARCOS, AVIONES, ABOGADOS Y PRESIÓN POLÍTICA
Así se financia la maquinaria de las ONG proinmigración del Mediterráneo: dinero público europeo y la red de Soros
Así se financia la maquinaria de las ONG proinmigración del Mediterráneo: dinero público europeo y la red de Soros
La nave 'Sea Watch 3' en el mar Mediterráneo. Selene Magnolia/Sea-Watch/dpa
Por Bárbara Saavedra
26 de agosto de 2026

Detrás de los barcos de las ONG que operan en las rutas migratorias del Mediterráneo existe una extensa estructura financiera que va mucho más allá de las pequeñas donaciones particulares. Gobiernos, ayuntamientos y grandes fundaciones internacionales han aportado durante años dinero para mantener barcos, aeronaves de vigilancia, equipos jurídicos, campañas de comunicación y organizaciones dedicadas a influir sobre las políticas migratorias europeas.

Una investigación de Agenzia Nova reconstruye esta arquitectura de financiación de ONG y señala especialmente a Alemania, distintas administraciones francesas y Open Society Foundations, la red fundada por el multimillonario George Soros. El papel de cada uno, sin embargo, es diferente: mientras Berlín llegó a pagar directamente a ONG que realizaban operaciones marítimas, Open Society asegura que no financia barcos ni operaciones de rescate, sino organizaciones dedicadas a asistencia jurídica, litigios, comunicación e incidencia política.

El resultado es un ecosistema capaz de sostener una flota marítima, al menos cinco aviones de vigilancia, oficinas permanentes, abogados, personal especializado y estructuras de presión institucional repartidas por Europa.

Alemania llegó a pagar directamente a las ONG

El caso más explícito fue Alemania. En noviembre de 2022, el Bundestag decidió destinar hasta dos millones de euros anuales entre 2023 y 2026 al denominado «rescate civil en el mar». Sólo durante 2024, cuatro organizaciones directamente vinculadas a operaciones marítimas —SOS Humanity, SOS Méditerranée, Sea-Eye y Resqship— recibieron aproximadamente 1,5 millones de euros procedentes del presupuesto federal alemán.

Otros cerca de 500.000 euros fueron destinados a la Comunidad de Sant’Egidio para actividades terrestres relacionadas con refugiados. En total, el compromiso federal se situó cerca de dos millones de euros.

Una respuesta oficial del Gobierno alemán al Bundestag señaló además que durante ese mismo ejercicio los barcos de las organizaciones beneficiarias habían recogido en el mar a 3.613 personas.

La financiación continuó parcialmente durante los primeros meses de 2025, pero el nuevo Ejecutivo encabezado por Friedrich Merz puso fin al programa. El Ministerio de Exteriores confirmó que desde el 31 de marzo de 2025 dejarían de concederse subvenciones federales para estas operaciones.

Cinco aviones vigilando las rutas hacia Europa

La dimensión de la estructura puede observarse también desde el aire. Sea-Watch, junto a la organización Humanitarian Pilots Initiative, opera tres aeronaves: Seabird 1, Seabird 2 y Seabird 3. A ellas se suman el Albatross One, vinculado a SOS Méditerranée, y el Colibri 2, operado por Pilotes Volontaires.

Esto supone al menos cinco aeronaves civiles dedicadas de manera permanente a observar las rutas migratorias hacia Europa. Sólo Sea-Watch declaró en 2022 1,787 millones de euros de gastos relacionados con sus operaciones aéreas.

De esa cifra, cerca de 789.000 euros correspondieron a mantenimiento, unos 392.000 a personal y aproximadamente 325.000 a gastos operativos. Ese año se efectuaron 83 misiones y alrededor de 450 horas de vuelo. Si se divide el presupuesto total de la división aérea entre las operaciones realizadas, el coste medio supera los 21.500 euros por misión, aunque una parte importante corresponde a costes fijos y no al precio individual de cada despegue.

En 2025, Sea-Watch afirmó haber realizado 178 misiones aéreas y localizado 180 embarcaciones con más de 8.800 personas a bordo.

Francia: más de 140 administraciones ponen dinero

En Francia el modelo funciona de manera diferente. No existe actualmente un programa equivalente a las subvenciones directas del antiguo Gobierno alemán, pero decenas de regiones, departamentos y ayuntamientos aportan fondos públicos a SOS Méditerranée.

En 2024, la rama francesa de la organización declaró 14,22 millones de euros en recursos. El 91% procedía de fuentes privadas, pero otros 1,33 millones fueron aportados por organismos públicos, especialmente administraciones territoriales.

Su denominada «plataforma de autoridades locales solidarias» pasó de 28 administraciones en 2021 a 143 en abril de 2026. Entre las entidades que han aportado fondos aparecen departamentos, regiones y grandes ciudades francesas.

París, por ejemplo, aprobó nuevamente una ayuda para 2026 destinada específicamente a las operaciones marítimas de SOS Méditerranée. El mecanismo consigue así dispersar la financiación: no existe una gran partida nacional identificable, sino decenas de subvenciones procedentes de administraciones locales que terminan confluyendo en la misma organización.

El papel de la red de George Soros

El caso de Open Society Foundations, creada por George Soros, requiere una distinción importante. La propia fundación sostiene expresamente que no financia ni ha financiado directamente las operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo.

No existen, por tanto, elementos en la información analizada que permitan atribuir a Open Society el pago de combustible, barcos o vuelos de reconocimiento de las ONG marítimas.

Su financiación se dirige a otra parte de la estructura: abogados, asistencia jurídica a inmigrantes, litigios estratégicos, producción de informes, campañas de incidencia y organizaciones que presionan para modificar la política europea de inmigración y asilo.

Entre las entidades beneficiarias aparece la italiana ASGI —Asociación de Estudios Jurídicos sobre Inmigración—, que recibió distintas subvenciones de Open Society para proyectos relacionados con derechos humanos, asistencia jurídica y recursos administrativos y judiciales. Una de ellas ascendió a 225.000 dólares, repartidos durante tres años, mientras otra aportación próxima a 50.000 dólares estuvo destinada a reforzar la asistencia jurídica.

Litigios y presión sobre gobiernos y parlamentos

La red se extiende también a organizaciones como la Coalición Italiana por las Libertades y los Derechos Civiles (CILD). La propia entidad ha descrito como «crucial» el respaldo que recibió de Open Society durante su creación y continúa incluyendo a la fundación entre sus financiadores.

Open Society apoyó igualmente #OpenMigration, una plataforma dedicada a producir información y análisis jurídicos y políticos sobre inmigración. Otro ejemplo es ARCI, una de las mayores redes asociativas italianas.

Entre septiembre de 2022 y marzo de 2024 desarrolló un proyecto financiado por Open Society Foundations-Europe Initiative cuyo objetivo declarado incluía reforzar la incidencia política sobre inmigración y asilo, mantener interlocución con ministerios y parlamentarios, impulsar acciones jurídicas estratégicas y presentar alternativas al Pacto Europeo sobre Migración y Asilo.

La actividad alcanza finalmente Bruselas a través de organizaciones como el Consejo Europeo para los Refugiados y Exiliados (ECRE), una red que ha contado con Open Society entre sus financiadores y participa activamente en el debate comunitario sobre asilo, retornos y vías legales de entrada.

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