
Una investigación judicial en el Reino Unido examina los hechos relacionados con la detención de un individuo acusado de planificar un presunto ataque con arma blanca contra la embajada de Israel en Londres. El acusado, identificado como Abdullah Albadri, de 34 años y nacido en Kuwait, fue interceptado por agentes policiales tras intentar acceder al recinto diplomático en el distrito de Kensington según publica Daily Mail.
Según la información presentada ante el tribunal de Old Bailey, Albadri habría llegado al país en 2021 en una pequeña embarcación y solicitó asilo, si bien su expediente administrativo quedó incompleto al no acudir a una entrevista con el Ministerio del Interior en 2023. Posteriormente, habría regresado al Reino Unido desde Francia el 12 de abril del año pasado, iniciando un nuevo proceso de solicitud de protección internacional que fue finalmente rechazado pocos días antes de los hechos investigados.
Las imágenes de seguridad, mostradas por primera vez durante el juicio, recogen al acusado caminando en las inmediaciones de la embajada con el rostro parcialmente cubierto por gafas de sol y un pañuelo tradicional. En un momento determinado, se observa cómo salta una valla de aproximadamente dos metros y medio de altura, lo que motivó la intervención inmediata de dos agentes que se encontraban en las proximidades. La actuación policial permitió su reducción sin que se produjeran daños a terceros.
Durante la detención, según las grabaciones de cámaras corporales, el acusado portaba dos cuchillos de unos diez centímetros. Asimismo, se le incautó una nota escrita en árabe que, de acuerdo con la acusación, tendría características compatibles con un mensaje de martirio.
La fiscalía sostiene que el acusado habría actuado motivado por acontecimientos internacionales, en particular por informaciones relativas a Gaza. En el transcurso de su detención, se le atribuyen manifestaciones verbales en las que expresaba la necesidad de “detener la guerra”, así como referencias a su intención de cometer un delito dentro del recinto diplomático.
Una agente policial declaró que el individuo mostraba una actitud decidida al aproximarse al perímetro de seguridad, lo que reforzó la percepción de riesgo inminente. La rápida intervención de los agentes evitó que el acusado lograra acceder al interior del recinto, considerado un espacio de especial protección.
El proceso judicial continúa en curso y se prevé que en las próximas sesiones se examinen más pruebas documentales y periciales.