«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Incitados por abogados que cobraban más de 1.000 euros por ayudar el relato

Una investigación desvela que inmigrantes ilegales utilizaron denuncias falsas de violencia doméstica para acelerar su residencia en Reino Unido

Uno de los detenidos en la operación. BBC

Una investigación de la televisión pública británica BBC ha destapado un presunto fraude en el sistema de asilo en Reino Unido, donde inmigrantes ilegales estarían utilizando denuncias falsas de violencia doméstica para acelerar la obtención de la residencia permanente, aprovechando resquicios legales.

Según la investigación varios abogados estarían cobrando hasta 900 libras (unos 1.035 euros), por ayudar a fabricar relatos ficticios de maltrato. Esta práctica permitiría a los solicitantes sortear los plazos habituales y acceder a permisos de residencia indefinida en cuestión de meses.

El mecanismo se basa en una normativa que permite a quienes alegan ser víctimas de violencia doméstica permanecer en el país durante tres meses si residen con un visado de pareja. Durante ese periodo, pueden solicitar el permiso permanente, evitando así los cinco años de espera ordinarios.

Uno de los casos revelados fue grabado por un periodista encubierto ofreciendo construir un relato falso. El propio implicado aseguró que presentaría el caso como «abuso doméstico psicológico», describiéndolo como «cuando alguien juega con tu mente».

Sin embargo, la realidad contradice esa versión. Una mujer relató a la BBC que fue arrestada tras ser acusada falsamente por su expareja, quien dependía de ella para su visado. «Se volvió totalmente controlador y muy abusivo», denunció, añadiendo que incluso fue víctima de agresiones sexuales.

Tras romper la relación y denunciar los abusos, la mujer recibió una notificación del Ministerio del Interior advirtiéndole de la expiración de su visado. Posteriormente, su expareja presentó acusaciones en su contra, lo que derivó en su detención. «He sufrido cuatro años de infierno por culpa del Ministerio del Interior», afirmó.

El caso pone de relieve los riesgos de un sistema que, según expertos, puede estar siendo manipulado. Desde el Gobierno británico, la ministra de Protección Infantil, Jess Phillips, ha sido tajante: «El abuso inaceptable de esta vía […] es absolutamente vergonzoso». Además, lanzó una advertencia directa: «Si se intenta estafar al pueblo británico para permanecer en el Reino Unido, la solicitud será rechazada».

Las cifras oficiales reflejan un aumento significativo de solicitudes bajo este supuesto. Entre septiembre de 2024 y 2025, 5.596 inmigrantes ilegales solicitaron residencia indefinida alegando violencia doméstica, de los cuales 1.424 eran hombres, lo que supone un incremento del 66%.

Este escándalo se suma a otras prácticas detectadas recientemente en el sistema británico. La misma investigación reveló redes que cobran miles de libras por enseñar a inmigrantes ilegales a fingir orientación sexual para obtener asilo, proporcionando incluso pruebas falsas como fotografías o informes médicos.

+ en
Fondo newsletter