«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Los agentes se presentaron sin previo aviso

Se acrecienta la persecución contra Fidesz: la Fiscalía húngara ordena el registro de las oficinas del partido de Viktor Orban y confiscan bases de datos

Péter Magyar. Europa Press

El principal partido de la oposición húngara, Fidesz, ha denunciado este martes lo que considera un nuevo episodio de presión política antidemocrática por parte del Ejecutivo de Peter Magyar, después de que investigadores de la Fiscalía registraran unas instalaciones donde se encuentran los servidores informáticos de la formación y, según el propio partido, se incautaran de sus bases de datos.

La operación se enmarca en una investigación por presunta malversación y otros posibles delitos relacionada con el Fondo Nacional de Cultura. La portavoz de la Fiscalía del condado de Bács-Kiskun, Marianna Bodo, confirmó que las diligencias se encuentran en marcha, aunque rechazó ofrecer más detalles al alegar que ello podría perjudicar el desarrollo de las pesquisas. Por el momento, las autoridades no han precisado qué dependencias concretas fueron objeto del registro.

Fidesz sostiene que los agentes se presentaron sin previo aviso en el centro de datos que alberga su infraestructura digital con la intención de requisar el sistema de comunicaciones del partido. La formación liderada por Viktor Orbán calificó la actuación de «sin precedentes» desde el fin del régimen comunista en 1990 y denunció que la medida supone una grave injerencia en la actividad de la principal fuerza de la oposición.

Las actuaciones llegan pocos meses después de la contundente victoria electoral de Peter Magyar, que puso fin a dieciséis años de gobiernos encabezados por Orbán. Desde su llegada al poder, el nuevo Ejecutivo ha defendido que pretende recuperar estándares institucionales, combatir la corrupción y revisar la gestión desarrollada durante la anterior etapa, cosa contraria a lo que ha hecho viendo sus ataques constantes a la Constitución.

Sin embargo, las decisiones adoptadas por el Gobierno han despertado críticas entre sus adversarios políticos, que consideran que algunas iniciativas pueden interpretarse como un uso especialmente intenso de los instrumentos del Estado contra la oposición. Fidesz sostiene que el registro de sus servidores forma parte de una estrategia destinada a debilitar su capacidad de organización y a obstaculizar su actividad política, una acusación que las autoridades no han respaldado públicamente.

Por su parte, Peter Magyar reaccionó al registro con un breve mensaje difundido en Facebook en el que afirmó que esperaba recibir información por parte de la Fiscalía sobre la operación. Mientras tanto, el procedimiento judicial continúa abierto y las autoridades mantienen que las diligencias responden a una investigación penal en curso, sin que por ahora hayan trascendido más detalles sobre el alcance de las actuaciones.

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