Bélgica acaba de estrenar su nuevo Código Penal y la izquierda comunista ya se encuentra en el centro de la primera gran polémica sobre su aplicación contra la glorificación del terrorismo. El ministro belga de Defensa, Theo Francken, ha advertido de que la nueva legislación podría aplicarse a determinados invitados extranjeros de ManiFiesta, el festival político y cultural vinculado al marxista Partido de los Trabajadores de Bélgica (PVDA/PTB), que se celebra este fin de semana en Ostende.
La nueva normativa penal belga entró en vigor el pasado 1 de septiembre y supone la primera gran reforma del Código Penal del país desde el siglo XIX. Entre otras modificaciones, endurece el marco aplicable a determinadas conductas relacionadas con el terrorismo.
Según Brussels Signal, la legislación permite perseguir penalmente la exaltación pública de delitos terroristas y el apoyo público a organizaciones terroristas. Francken considera que algunas intervenciones previstas en ManiFiesta podrían cruzar esa línea.
Un festival comunista con invitados polémicos
La polémica se ha intensificado por la presencia anunciada de Hasan Piker, comentarista político estadounidense de extrema izquierda con millones de seguidores en Internet.
Piker ha protagonizado numerosas controversias por sus declaraciones sobre Hamás, Israel y los atentados del 11 de septiembre. Entre otras afirmaciones, ha llegado a sostener que preferiría votar por Hamás antes que por Israel, ha descrito al Estado israelí como mucho peor que la organización terrorista y ha realizado comentarios que sus críticos consideran abiertamente antisemitas.
También ha expresado públicamente admiración por dirigentes comunistas como Mao Zedong, responsable de uno de los regímenes más mortíferos del siglo XX. Francken reaccionó señalando directamente al ministro del Interior, Bernard Quintin, y reclamando atención sobre lo que calificó de festival comunista marcado por mensajes de odio contra los judíos.
También participa el rapero Médine
Otro de los invitados controvertidos es el rapero francés Médine Zaouiche, conocido simplemente como Médine. El artista ha sido acusado reiteradamente de antisemitismo en Francia. En 2023 provocó una fuerte polémica después de realizar un juego de palabras dirigido contra la ensayista Rachel Khan, judía y nieta de supervivientes del Holocausto deportados por los nazis.
En anteriores ocasiones también participó en gestos junto al polémico humorista Dieudonné y ha utilizado referencias al Holocausto que han provocado críticas de organizaciones y dirigentes políticos franceses.
Petro, Corbyn y dirigentes de la izquierda europea
La programación del encuentro incluye además figuras destacadas de la izquierda internacional. Entre los anunciados se encuentran el expresidente colombiano Gustavo Petro, el antiguo líder laborista británico Jeremy Corbyn y la copresidenta de Die Linke, Ines Schwerdtner, además de sindicalistas, activistas y representantes culturales
ManiFiesta es desde hace años uno de los principales encuentros políticos organizados alrededor del Partido de los Trabajadores de Bélgica, una formación marxista que ha ganado peso electoral durante los últimos años.
Los comunistas acusan al Gobierno de intentar silenciarlos
El secretario general del PVDA, Peter Mertens, ha acusado a Francken de utilizar la legislación antiterrorista para intimidar a sus adversarios políticos. Mertens sostiene que ManiFiesta es un encuentro internacional de solidaridad y afirma que el Ejecutivo intenta desacreditar movimientos sociales porque no comparte sus posiciones. Francken, sin embargo, ha rechazado haber solicitado la prohibición del festival o la persecución judicial del Partido de los Trabajadores.
El ministro ha insistido en que la aplicación de la legislación corresponde exclusivamente a los jueces y que su advertencia se limita a señalar que la nueva normativa debe aplicarse si durante el encuentro se glorifica a una organización terrorista.
«Si glorifican a Hamás, tienen un gran problema»
El dirigente de la N-VA ha mantenido su posición frente a las acusaciones de censura formuladas por la izquierda. Francken argumenta que si los dirigentes e invitados del festival ensalzan a Hamás o incitan al odio contra los judíos, podrían encontrarse ante una conducta susceptible de entrar en el ámbito de aplicación del nuevo Código Penal.