Bélgica transfiere 55 millones anuales para reforzar la seguridad vinculada a las cumbres europeas
Autoridades de Bruselas gastaron fondos destinados a seguridad en un viaje a Disneyland, lavanderías y bolsas de basura
Autoridades de Bruselas gastaron fondos destinados a seguridad en un viaje a Disneyland, lavanderías y bolsas de basura
El castillo de Disneyland en París. Europa Press.
Por LGI
18 de septiembre de 2026

Las autoridades de Bruselas destinaron durante los últimos años parte de los fondos federales reservados para reforzar la seguridad de la capital belga a gastos como un viaje a Disneyland, bolsas de basura, una lavandería, electrodomésticos y otras partidas cuya relación con la protección de la ciudad resulta cuestionada, según documentación conocida esta semana y las denuncias formuladas en el Parlamento federal.

Bélgica transfiere cada año 55 millones de euros a Bruselas para atender las necesidades adicionales de seguridad derivadas de su condición de capital europea y de la celebración de cumbres internacionales.

De esa cantidad, 35 millones se destinan a las zonas policiales y otros 20 millones a los municipios de Bruselas. Sin embargo, la revisión del destino del dinero ha revelado que durante los últimos años varias partidas terminaron financiando actuaciones alejadas de las funciones policiales y de seguridad originalmente asociadas al fondo.

Un viaje a Disneyland con fondos de seguridad

El diputado liberal Denis Ducarme, del Movimiento Reformador (MR), ha llevado el asunto al Parlamento belga tras obtener información de altos funcionarios de la Administración de la ciudad.

Según Ducarme, entre los gastos pagados con la parte del fondo destinada a los municipios aparecen un viaje a Disneyland, electrodomésticos, libros, gastos de entrega, bolsas de basura y una lavandería para personas solteras. El parlamentario reclama ahora conocer con detalle cómo fueron empleados los 20 millones de euros anuales repartidos entre los ayuntamientos.

Ducarme sostiene que ese dinero podría haberse dedicado a hacer frente a los numerosos problemas de seguridad que afronta la capital belga y no descarta que, una vez concluida la investigación, pueda exigirse incluso la devolución de determinadas cantidades.

El propio diputado reconoce, no obstante, que también deberá analizarse la responsabilidad del anterior Gobierno federal, del que su propio partido formaba parte, por no haber impuesto mecanismos de control suficientes.

Tres millones para un centro de ciberseguridad que nunca existió

El viaje a Disneyland no es la única partida controvertida. En 2023 se reservaron tres millones de euros para crear un centro de ciberseguridad en Bruselas que finalmente nunca llegó a construirse. Más de dos millones de aquella partida terminaron siendo redistribuidos entre los municipios, según la información recogida por BRUZZ.

La cuestión llegó entonces a conocimiento de la Inspección de Finanzas, que solicitó explicaciones sobre el destino de los recursos. El entonces ministro-presidente de Bruselas, el socialista Rudi Vervoort, calificó la operación como un «movimiento contable». El MR sostiene que Vervoort no justificó adecuadamente el destino de 2,28 millones de euros que inicialmente estaban previstos para aquel centro de ciberseguridad.

Vivienda social, baños y comida para personas sin hogar

Las dudas sobre el uso del fondo se remontan al menos a 2020. Aquel año, 828.000 euros fueron destinados a la empresa pública de vivienda social de Bruselas, una decisión sobre la que la Inspección de Finanzas ya planteó objeciones.

También en 2020, la empresa de transporte público de Bruselas recibió tres millones de euros para proyectos de prevención y seguridad. Parte de esa cantidad terminó financiando la instalación de baños en estaciones de metro y la distribución de comidas entre personas sin hogar.

Los ejemplos han alimentado las críticas sobre la falta de trazabilidad de un fondo creado para atender las necesidades excepcionales de seguridad que genera la presencia de las principales instituciones europeas en la ciudad.

Vervoort rechazó una fiscalización más detallada

La Inspección de Finanzas reclamó reiteradamente al entonces Gobierno regional de Bruselas una explicación precisa de los gastos. Según BRUZZ, Vervoort consideró que no era necesario aportar un desglose tan detallado.

Desde entonces, la información facilitada al nivel federal se habría limitado esencialmente a dividir los recursos entre los 35 millones destinados a las zonas policiales y los 20 millones transferidos a los municipios, sin que el Gobierno federal pudiera conocer con el mismo grado de detalle en qué terminaba gastándose cada euro.

Interior: «El dinero para seguridad debe ir a seguridad»

El actual ministro belga del Interior, Bernard Quintin, ha reconocido que el diseño jurídico del fondo dificulta la fiscalización desde el Gobierno federal. Desde 2017, los recursos son considerados una dotación y no una subvención, por lo que Interior carece de capacidad directa para controlar cada gasto realizado posteriormente por Bruselas.

Quintin ha lamentado esta situación y ha reclamado que los recursos dedicados a seguridad se empleen efectivamente para esa finalidad. «El dinero para policía y seguridad debe ir a policía y seguridad», señaló el ministro ante la Cámara. El departamento de Interior ha solicitado ahora un informe completo sobre el destino de los fondos federales de seguridad transferidos a Bruselas.

El Parlamento estudia investigar el destino de los 55 millones

Tanto el MR como la Nueva Alianza Flamenca (N-VA) reclaman aumentar la transparencia y estudiar una auditoría de las partidas.

La diputada de N-VA Maaike De Vreese ha considerado especialmente grave que Bruselas reclame habitualmente mayores recursos para combatir la inseguridad mientras una parte del dinero federal aparece vinculada a gastos como un viaje a Disneyland. Los partidos de la mayoría federal estudian ahora impulsar audiencias parlamentarias o una investigación sobre el destino de los 55 millones de euros que Bruselas recibe anualmente.

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