Más del 22% de la población de la capital ya es menor de 18 años
Bélgica se rinde ante la inmigración ilegal: casi el 90% de la población de Bruselas menor de 20 años ya es de origen extranjero
Bélgica se rinde ante la inmigración ilegal: casi el 90% de la población de Bruselas menor de 20 años ya es de origen extranjero
Inmigrantes en Bélgica. Redes sociales
Por Unai Cano
23 de septiembre de 2025

La capital de la Unión Europea, más cerca de caer que nunca. Según los últimos datos de Statbel, oficina de estadística belga, el 89% de jóvenes menores de 20 años en Bruselas es de origen extranjero, un hecho que está redefiniendo el rostro demográfico de la ciudad y generando un intenso debate sobre el impacto de la inmigración en la región.

Bruselas, corazón político y administrativo de Europa, está experimentando un cambio histórico en su composición poblacional, impulsado por un flujo migratorio sin precedentes. La cifra, publicada recientemente por Statbel, refleja un aumento significativo de la inmigración internacional, que en 2024 alcanzó un saldo positivo de 66.044 personas, compensando incluso el negativo balance natural debido a una mayor tasa de fallecimientos que de nacimientos. Esta tendencia ha llevado a que más del 22% de la población de la capital sea menor de 18 años, un porcentaje superior al de otras regiones belgas como Flandes y Valonia.

Las imágenes que circulan en redes sociales, como las que muestran largas filas de jóvenes de origen extranjero en diferentes puntos de la ciudad, ilustran esta transformación. Muchas de estas personas, provenientes de diversas partes del mundo, buscan establecerse en Bruselas atraídas por su estatus internacional y las oportunidades que ofrece. Sin embargo, este fenómeno ha desatado preocupaciones entre algunos sectores de la población y políticos locales, quienes advierten sobre los desafíos de integración y la presión sobre los servicios públicos.

El informe de Statbel también señala que, desde la pandemia, la inmigración interna dentro de Bélgica ha mostrado un saldo negativo para Bruselas, con 43.775 residentes que abandonaron la capital por otras regiones, frente a los 25.023 que llegaron desde el interior del país. Esto sugiere que, mientras la inmigración internacional sigue siendo el motor del crecimiento poblacional, la dinámica interna refleja una creciente desconexión entre los habitantes nativos y el nuevo perfil demográfico.

Las autoridades locales se enfrentan al reto de equilibrar esta diversidad cultural —y grave aumento de la inseguridad— con la preservación de la identidad y cohesión social de la ciudad. Mientras tanto, el tema ha polarizado opiniones: unos pocos ven en esta diversidad una riqueza para el futuro de Bruselas, mientras otros lo consideran una amenaza a la estabilidad de la región. Con una población total que alcanzó los 1.222.657 habitantes en 2022 y sigue creciendo, la capital belga se encuentra en un punto de inflexión que podría redefinir su papel en Europa para las próximas décadas.

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