Crisis en la industria biotecnológica alemana
Biontech deja de producir vacunas contra el COVID en Alemania y despedirá a 1.800 trabajadores
Biontech deja de producir vacunas contra el COVID en Alemania y despedirá a 1.800 trabajadores
Sede de la compañía en Meinz (Alemania). Europa Press.
Por LGI
6 de mayo de 2026

La empresa biotecnológica alemana Biontech ha anunciado que pondrá fin a la producción de vacunas contra el COVID-19 en Alemania y cerrará la mayor parte de sus centros de fabricación en el país, en una profunda reestructuración que supondrá la eliminación de hasta 1.860 empleos, alrededor del 22% de su plantilla total.

La compañía espera ahorrar hasta 500 millones de euros al año con este plan de ajuste, que busca liberar capital para financiar el desarrollo de medicamentos contra el cáncer, su nueva gran apuesta tras el desplome del negocio ligado a la pandemia.

Durante la presentación de sus resultados financieros del primer trimestre de 2026, Biontech explicó que pretende «ajustar y consolidar» su red de producción allí donde prevé un exceso de capacidad. Como consecuencia, las plantas alemanas de Idar-Oberstein, Marburgo y Tubinga, además de una fábrica en Singapur, serán clausuradas antes de finales de 2027.

El cierre de la planta de Tubinga ha provocado especial polémica, ya que Biontech acababa de asumirla tras la adquisición de Curevac, otro fabricante alemán de vacunas que atravesaba dificultades. La operación se cerró en enero de 2026 y ahora ha generado duras críticas de antiguos responsables de la compañía adquirida.

El fundador de Curevac, Ingmar Hoerr, acusó a Biontech de haber actuado de forma engañosa. «Creo que es completamente deshonesto. En mi opinión, es casi fraude, porque todos actuamos de buena fe, creyendo que la adquisición respondía al interés de Curevac y permitiría crear una compañía fuerte y unida. Y eso ahora se ha tirado por la ventana», afirmó.

El alcalde de Tubinga, Boris Palmer, también se mostró conmocionado por la decisión y acusó a Biontech de dañar la confianza en los compromisos empresariales y en las políticas de desarrollo regional.

Biontech se convirtió en una de las grandes estrellas de la biotecnología alemana en 2020, cuando desarrolló y comercializó junto a Pfizer la vacuna Comirnaty contra el COVID-19. Sin embargo, la compañía atraviesa ahora una etapa de fuerte deterioro financiero: los ingresos procedentes de las vacunas se han desplomado y sus otros productos no han logrado compensar esa caída.

En el primer trimestre de 2026, las ventas de Biontech ascendieron a sólo 118 millones de euros, frente a los 183 millones del mismo periodo de 2025, lo que supone un descenso de más de un tercio. Las pérdidas también se agravaron: pasaron de 416 millones de euros en el primer trimestre de 2025 a 532 millones en 2026.

La crisis llega después de que, en marzo de 2026, los fundadores de la compañía, Ugur Sahin y Özlem Türeci, anunciaran inesperadamente que abandonarán Biontech a finales de año para emprender un nuevo proyecto empresarial.

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